Victoria Campos: “La Filosofía ha sido invadida por la autoayuda, que no es pensar”

La catedrática de Filosofía Moral y Política, que ha ejercido la docencia en la UAB desde los inicios de la universidad del Vallès, reflexiona sobre la deriva de la educación superior

, Cerdanyola del Vallès

Prácticamente se puede decir que fue de las que puso la primera piedra de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Victoria Camps es una erudita de la ética y la filosofía, asesora en ámbitos que van desde la educación hasta la política, pasando por el periodismo y la medicina. Sin embargo, dice que no es sabia sino “una amante de la sabiduría”. Una charla con ella se puede convertir en una clase de filosofía improvisada. Muy crítica con el modelo educativo actual, apuesta por una escuela que cuestione “lo preconcebido que se da como bueno”. La filosofía no da respuestas, pero ayuda, asegura.

¿Cómo ha visto la evolución de la UAB y de sus estudiantes?

Ha cambiado mucho. Se creó en 1968 con un espíritu muy asambleario, ahora que vuelven a estar de moda las asambleas. Además, su ubicación no es casual: está a las afueras de Barcelona para evitar problemas con los estudiantes. Igual que en Madrid. Quería ser una universidad diferente y así fue en los primeros 15 o 20 años. Los movimientos estaban muy radicalizados, había menos gente y la relación con los profesores, que éramos muy jóvenes, era más directa. Todo esto cambió a medida que se fue masificando y se pautó cada vez más la docencia. Es muy difícil hacer cosas anómalas.

¿Por ejemplo?

Recuerdo que casi escogíamos con los alumnos la programación del curso siguiente.

Pese a la evolución, la UAB es aún un polo de reivindicaciones. En los últimos años no han faltado manifestaciones contra planes de educación y actos de reflexión con un buen número de estudiantes implicados.

No creo que destaque por sus reivindicaciones, al contrario. La participación estudiantil es muy baja y esto se puede deber a la desafección política, que se nota en todas partes. En el ambiente universitario se traduce en esta baja participación en todo lo que represente hacer cambios dentro de la universidad.

Pues no han faltado cambios… Desde la instauración de la democracia en España ha habido siete leyes de educación.

¡Es un disparate! Es falta de una cultura política que mire sobre todo el interés general y no el partidista. Es una demostración más de esta democracia de partidos cerrados en ellos mismos. Lo que se debería hacer es encontrar unos mínimos consensuados y mantenerlos en el tiempo. Siempre pongo el ejemplo de Finlandia, que nunca ha hecho una reforma educativa. Intuitivamente han cambiado cosas, pero no ha sido necesario hacer una ley. Esto aquí, por ahora, no es posible. Cuando se producen cambios en la educación, ¿qué temas parecen los más conflictivos? Religión sí o no; qué lengua; las diferencias curriculares en las autonomías… Todo esto, dentro de lo que significa educar, es menor. Convertir estos conflictos políticos en lo más importante de la educación es un gran error. El gran problema que tenemos es el fracaso escolar. El 30% que se da en la educación obligatoria también aparece en la universidad. Y ésta debería ser la preocupación máxima del Estado y también de Catalunya. Y no lo es porque nos preocupa más la lingüística.

Es decir, ¿los mismos errores pese a tener posturas diferentes en este ámbito?

No estoy de acuerdo en la inmersión tal como está diseñada en la última ley de política lingüística, porque no se está llevando a cabo como dice la normativa debido a que no se puede y eso la Conselleria de Enseñanza lo sabe, pero no lo quiere decir. Catalunya es muy diversa y hay realidades de catalanización muy diferentes. La política lingüística debería ser más flexible y dar más autonomía a las escuelas.

La escuela es un lugar donde se aprenden valores, aunque a usted se le conoce que prefiere hablar de virtudes.

La palabra valor es más atractiva que virtud, que es más anticuada. Pero no solo la escuela transmite valores, también la familia, los medios de comunicación y hasta las empresas. ¿Qué valores? Hay muchos. Los económicos son los que más se transmiten. Pero en filosofía no se habla de valores éticos, sino de virtudes, que son esas cualidades que el individuo debe adquirir para acabar siendo una buena persona. ¡Esto es lo que se debe inculcar!

Ser buena persona es un juicio subjetivo. Por ejemplo, Robin Hood, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, puede parecer muy buena persona para algunos y no tanto para otros.

Un fanático nunca será una buena persona. Es decir, aquel que no pone límites a la violencia para conseguir lo que quiere nunca estará en la línea de lo que proclaman los valores o virtudes éticas. Pero sí que es cierto que hay un componente subjetivo. Por ejemplo: la concepción de la libertad con los dibujos sobre el islamismo. Unos pueden pensar que se deje hacer y otros que se prohíban, pero todos defienden la libertad en un contexto de valores, porque no solo está la libertad, también hay el respeto al otro. Las virtudes fundamentales han de ser universales y en este sentido si en un país no se respeta a las mujeres, porque su cultura determina que debe ser así, no está bien, aunque su cultura lo mantenga como una parte esencial de su tradición.

Este 2016 tenemos sobre la mesa otra vez el binomio libertad-seguridad. ¿Para generar seguridad se puede invadir la libertad de la ciudadanía?

Esto no se puede discutir en abstracto. Pese a que me he dedicado toda mi vida a ello, que no es más que la filosofía. Nunca se podrá elegir qué es mejor, si libertad o seguridad. Las dos son necesarias. Cuando salgo de casa cierro con llave, aunque sería más cómodo no tener que hacerlo. Es una incomodidad pero lo hago, pese a que vaya contra mi libertad. O cuando se viaja en avión ¡es un calvario! Pero lo aceptamos porque asegura más nuestra seguridad a la hora de volar. Siempre se buscará este equilibrio entre más seguridad y pérdida de libertad o al revés.

Retomando el hilo de valores y virtudes, ¿dónde está el límite ético de un profesional condicionado por los recortes o por sus condiciones laborales?

Los recortes es evidente que afectan y en el caso concreto de la medicina han puesto de relieve que la profesionalidad va más allá de estas limitaciones que imponen los recortes, es más auténtica. El valor profesional de una persona se nota cuando las circunstancias no le ayudan y sin embargo mantiene esta profesionalidad.

La UAB el pasado verano derribó la guardería Gespa, un referente educativo con un bagaje de más de 40 años.

Los recortes. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué se ha recortado, por qué y por qué no se ha hecho en otros ámbitos? Recortar una guardería, porque no hay dinero público para ayudarla, es una cosa que no debería pasar en un estado social, es un servicio que la sociedad necesita.Y más una guardería universitaria, que es un servicio que se hace para los trabajadores de la misma, y si se hace bien, como era el caso de la Gespa, merecía ser conservado.

Me han dicho que ha asesorado al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en cuestiones de ética.

No directamente. Formé parte del comité de expertos que creó Pedro Sánchez para hacer el programa electoral de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre y yo formaba parte del grupo. Me escogió porque creyó que la cuestión de la ética es importante y quería ver si se podía introducir de alguna manera en su agenda de propuestas.

Formé parte del comité de expertos que creó Pedro Sánchez para hacer el programa electoral del 20D

A tener del alud de casos de corrupción, ética y política son dos conceptos a los que les cuesta ir de la mano.

Si cogemos la Constitución, los primeros artículos están llenos de valores éticos: la justicia, la libertad, el pluralismo… La política está orientada por una ética e intenta desarrollar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tiene tres grandes principios: la dignidad, la libertad y la igualdad.

Principios que no siempre se respetan…

Sí que lo hacen en cierta manera, porque tenemos una democracia y un estado social. En España hay derechos sociales fundamentales como la educación, que es un derecho universal y aquí lo es. T también la protección de la salud y la Seguridad Social. Todo esto está recogido en la Constitución. Otra cosa es que sea imperfecto, que lo es.

Las políticas de vivienda aplicadas en los últimos años de burbuja, por ejemplo, puede considerarse que atentaron contra la dignidad de las personas.

Sí, hay muchas contradicciones reales que ponen en cuestión que los Derechos Humanos se estén respetando. Pero justamente los Derechos Humanos nos sirven para poder criticar estas realidades. La política debe intentar que se materialicen más los valores. Tenemos unos principios e ideales que no se compaginan con la realidad económica, con este capitalismo salvaje, especulativo, que cada vez crea más desigualdades e incentiva unos comportamientos que no se enseñan ni en las escuelas ni en las facultades.

En varias entrevistas ha dicho que en las escuelas se debería enseñar a pensar. ¿Cómo se hace?

No es más que enseñar a dudar de todo lo preconcebido y que se da como bueno. Es enseñar a cuestionar las cosas que vienen dadas por el mundo del consumo y también es enseñar a priorizar, distinguir cuáles son los principios más importantes. Y esto se puede hacer en la escuela con la asignatura de ‘Educación para la ciudadanía’, que es una manera de introducir el significado del civismo, qué significa ser civilizado, ser un buen ciudadano…Pero la ética, sobre todo, se enseña practicándola.

¿La ética invade otros campos como la psicología?

Lo diría al revés: otros campos invaden la ética. Por ejemplo, la filosofía ha sido invadida por la autoayuda, que no es pensar. Si vas a una librería, lo que antes era la sección de Filosofía ahora es Autoayuda, que son libros que intentan dar respuestas a todos los problemas cotidianos, la mayoría psicológicos, y pretenden resolverlos con fórmulas concretas. Sin embargo, la filosofía ayuda mucho más a superar estos problemas, porque enseña a tomar distancia para saber qué hacer y plantea preguntas, que son el cultivo del pensamiento.

Entonces se puede decir que la cuna de la filosofía griega, fue también la de los psicólogos.

En cierto modo. Ellos se planteaban todo aquello que no entendían e intentaban hacerlo desde la teoría, sin buscarlo fuera. Que no es otra cosa que contemplar el mundo e intentar resolver sus enigmas desde el lenguaje, el pensamiento, el razonamiento. No iban a buscar a los adivinos y que les dieran la fórmula. Bueno… ¡a veces sí lo hacían!

La profesora ya retirada de las aulas de la UAB, leyendo el libro de Nuccio Ordine
La profesora ya retirada de las aulas de la UAB, leyendo el libro de Nuccio Ordine (LV)

¿Empujaría a su hijos/as o nietos/as a estudiar Filosofía y Letras, hoy día?

Hay la percepción que las Humanidades en general están degradadas, se las deteriora, no se les da importancia y son conocimientos inútiles para ganarse la vida. Pero la utilidad del conocimiento no tiene esta finalidad, al menos no debería tenerla. Hay un libro que siempre recomiendo de Nuccio Ordine, La utilidad de lo inútil, que enfatiza ese conocimiento que parece inservible, pero que socialmente no lo es. La filosofía se debe mantener a dos niveles. Uno, como reproducción de la propia filosofía, es decir, los filósofos estudiamos a los filósofos. Lo que dijeron Kant, Aristóteles y Eugeni d’Ors se debe conservar y se necesitan personas para ello. La otra manera es que todo el bagaje de la filosofía ayuda a pensar y esto es bueno para cualquier profesión. Creo que sería muy buena como una carrera complementaria a otra.

Si con Pedro Sánchez formó parte de un “comité de expertos”, con el expresidente Zapatero participó en otro llamado de “sabios” para reformar la televisión pública. ¿Un filósofo es un sabio?

No, porque un filósofo no es un sabio, es un amante de la sabiduría. Es muy diferente.

Mi madre siempre me dice que “el tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio”, para sostener que la vida es justa. ¿Es así?

Sí, finalmente cuando tenemos más perspectiva, los que acaban siendo parte de la historia y tienen un reconocimiento duradero son los que se lo merecían. Aunque es verdad que hay mucha gente que no lo ha tenido y en este sentido las mujeres tenemos mucho que decir, porque hemos sido muy invisibles durante muchos siglos.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/local/sabadell/20151231/301126405586/victoria-camps-uab-filosofia-etica-autoayuda.html

Las prácticas sexuales de la Antigua Grecia que hoy no serían aceptadas

Era claro que tras tantas bacanales en los pueblos griegos ninguna persona contaba con una virginidad intacta. Para ellos esto no era ningún problema porque dicha característica sólo era digna de las diosas. En su mitología había dos mujeres que gozaron del sexo de manera intensa y siempre conservaron su pureza: Hera y Afrodita.

Hera es la esposa de Zeus y entregó su cuerpo a los placeres sin remordimiento porque año con año iban a la fuente de Canatos a bañarse para renovar su virginidad. Afrodita hacía lo mismo en el mar de Pafos, se sumergía en el agua y cuando salía su inocencia volvía a ella. De esta manera conservaban su pureza como diosas.

¿Qué otros ritos sexuales se realizaban en la antigua Grecia?

En la Cultura Minoica (prehelénicos) para venerar a la Madre Tierra, tanto hombres como mujeres se internaban en el bosque para sacrificar animales como ofrenda a los dioses. Según el historiador Edmundo Fayanes, en este ritual satisfacían todos sus apetitos sexuales con prolongadas horas de copulación masiva hasta que los participantes quedaban exhaustos y saciados. ¿Te parece escandaloso?
utexasedu
Quizá la principal práctica que hoy parecería escandalosa es la del amor homosexual. Antes tener una relación con una mujer era un acto vulgar y una pasión vacía. En cambio el amor entre hombres era más respetado por la sociedad griega.

Por lo general la relación era entre un hombre mayor y uno menor. Quien poseía los conocimientos amatorios por su larga experimentación en la visa se le llamaba erastés, mientras que el joven inexperto era nombrado como erómeno. Como era de esperarse, el ser maduro debía educar, proteger y dar un buen ejemplo a su amado. El jovencito ofrecía a cambio su lealtad y belleza física.

Esta lógica desencadenó una enorme red de prostitución entre los jóvenes griegos. Con el fin de tener dinero, las familias más pobres vendían la virginidad y cuerpo de sus hijos varones a los hombres con más poder del pueblo. Aunque también había casos en que chicos adinerados se entregaban a personas maduras simplemente para vivir nuevas experiencias sexuales.

Paralelamente al amor homosexual (el cual estaba reservado para las personas cultas), se encontraban los matrimonios convencionales, donde las mujeres tenían la principal función de procrear y cuidar de sus hijos. La fórmula matrimonial decía: “Te entrego a esta mujer para la procreación de hijos legítimos“.

Quienes no se casaban se dedicaban a la prostitución, práctica popular en la Atenas del siglo V y IV. Existían dos clases de cortesanas, las que trabajaban en burdeles y vivían en condiciones de esclavas o las llamadas hetairas, que significa acompañamiento femenino. Estas mujeres tenían vastos conocimientos y solían competir en cultura con los hombres. La más famosa fue Aspasia de Mileto, amante de Pericles y maestra de filosofía de Platón y Sócrates.

Este sería un breve recorrido por las prácticas más habituales en la antigua cultura griega. Como te habrás dado cuenta, era una sociedad machista que nunca le concedió un lugar importante a la mujer. Sin embargo, con los diferentes acontecimientos históricos que se suscitaron después, podemos asegurar que la figura femenina cambió al mundo.

Por Alejandro Arroyo Cano

¿Trascender en el cine o ganar un Premio de la Academia?

La ceremonia de entrega de los Premios Oscar siempre ha generado expectativa, no sólo por saber quién ganará en las categorías, sino también por lo que podría pasar o por las opiniones que podrían emitir algunas de las figuras involucradas. Otros, sin embargo, hacen comparaciones y buscan respuestas a las contradicciones que la Academia puede presentar, especialmente respecto a actrices, actores y directores que deberían estar entre los nominados o entre los galardonados, pero no es así.

Este domingo se confirman las razones para ver el evento. Los ojos de todos los cinéfilos están puestos sobre la alfombra roja de Hollywood y es momento de hacer una reflexión sobre el lugar que realmente ocupa el cine, como arte y no como entretenimiento, para la propia industria. No es un secreto para nadie que la Academia, según se prefiere decir, premia lo convencional. Las películas que terminan siendo las más premiadas son las más convencionales y/o revolucionarias (en un sentido tecnológico) y no las de mayor mérito artístico. A fin de cuentas, ¿qué importa más? ¿Trascender en el cine o ganar una estatuilla dorada?

descarga

La categoría más esperada es, obviamente, la de Mejor Película, esa misma que durante esta última década ha premiado a cintas que rápidamente se han ido al olvido colectivo. El ejemplo más famoso ocurrió en 2011, con El artista, aunque Argo (2012) y 12 años de esclavitud, un año después, no logran salvarse del todo. Es importante señalar la trascendencia de El discurso del Rey (2010), aun con todos sus clichés y su sensación positiva del final, pues se constituye como una buena historia, contada con una buena técnica. Tal vez por eso las personas suelan referirse a ella como una película “sobrevalorada” o “simplona”. Pero sus 4 estatuillas (Mejor Pelíucla, Mejor Actor, Mejor Director y Mejor Guión Original), desde el punto de vista de este humilde servidor, son más que merecidas.

316410
Hace un año la triunfadora fue Spotlight, pese a que películas como Mad Max: Furia en el camino o Carol hicieron un trabajo excepcional en sus respectivas áreas. Mad Max mostrando un futuro distópico y salvaje, con un brillante trabajo técnico y Carol con una trama un tanto lenta, simple, pero siempre con corazón y con una excepcional fotografía. Spotlight no es un “churro”, simplemente es una película que logra su objetivo de denunciar y contar una buena historia. Sin embargo, podría decirse, al analizar la historia del cine, que nadie en 2025 la verá y estará convencido que fue la mejor película de 2015. Pero como los gustos siempre son subjetivos y si todo un aparataje burocrático y sistemático de las altas esferas de la industria fílmica la respalda, cualquier cosa puede pasar.

birdman_or_the_unexpected_virtue_of_ignorance-402510071-large

Otro gran ejemplo de los últimos años es Birdman (2014), una joya de González Iñárritu. Tal vez durante esa edición de la ceremonia ni siquiera estaba entre las favoritas, pero su triunfo, no solamente por recaer en un compatriota mexicano, fue más que justo. De verdad es una gran película desde todo punto de vista. Tiene un gran guión, excelentes actuaciones y un genial trabajo en la fotografía, cortesía del veterano Emmanuel Lubeski. Si se toma como punto de comparación una cinta como Birdman, por ejemplo, se resume esta idea general en torno de los Oscar: siendo el arte tan subjetivo, no se puede premiar. Puede incluso ser un sinsentido hacerlo, pero de igual manera amamos ver listas y comparar las obras, otorgarles el beneficio de la excelencia a unas, catalogarlas y ponerles un sello de aprobación o de calidad.

el-padrino-211x300

Cuando cintas como BirdmanSin lugar para los débiles (Ethan y Joel Coen, 2007) se coronan como las más grandes de los Oscar, uno siente que, aunque no necesariamente son las mejores películas de la competencia, el galardón fue justo. Pero digamos que son casos aslados. En varias ocasiones no se siente eso. Uno podría imaginar, por ejemplo, la sensación de 1973, cuando Cabaret ganó en el renglón de Mejor Director a El Padrino, sin desprestigiar la cinta de Bob Fosse y salvando las distancias por tratarse de mera apreciación personal.

descarga (1)

Categorías hay varias y la diversión siempre está; así que es momento de prepararse para tener un domingo divertido. Arrival (8 nominaciones, incluida Mejor Director y Mejor Película) y Hell or High Water (4 nominaciones, incluida Mejor Película y Mejor Actor, con el veterano Jeff Bridges) tienen un sitial privilegiado en las favoritas de quien sucribe estas palabras, aunque parece poco probable que logren coronarse con la gloria suprema. Moonlight, de Barry Jenkins, podría dar la pelea también, lo que sería muy reconfortante y de alguna forma abriría una puerta por primera vez en la historia de los Oscar. Sin embargo, todo parece indicar La La Land, el musical de Damien Chazelle protagonizado por Emma Stone y Ryan Gosling. En ese caso, habrá otra película para añadir a las ganadoras “mediocres”. En fin, todo está listo y se decidirá en cuestión de horas. Pase lo que pase, disfrutemos.

Por Eduardo Beruben Santana

10 hitos científicos que nos esperan en 2017

Según la revista ‘Nature’, estos son los avances e investigaciones que marcarán la ciencia este año.

1. Iluminando el universo

atacama-pathfinder-experiment_0

En abril, nueve radiotelescopios terrestres se unirán para observar un agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea. El proyecto Event Horizon Telescope reúne a observatorios como el Experimento Pionero de Atacama (foto), situado a 5.100 metros de altura en la región chilena de Atacama. Se espera que este trabajo aclare la naturaleza y comportamiento de los agujeros negros, y que contraste algunos puntos de la Teoría General de la Relatividad formulada por Einstein hace un siglo.

2. Competición genética

El sistema CRISPR/Cas9 de edición del genoma va a recibir justicia. Un tribunal estadounidense decidirá este año a quién pertenece la patente de este revolucionario método que permite modificar los genes para combatir enfermedades hereditarias. Los contendientes son la Universidad de California en Berkeley y el Instituto Broad de Cambridge, Massachusetts. Hay mucho dinero en juego, y el resultado afectará al desarrollo de esta técnica, llamada a ser una de las protagonistas de la ciencia en 2017.

3. ¿Qué pasará en la lucha contra el cambio climático?

La llegada de Donald Trump a la presidencia de EE. UU. amenaza los compromisos adoptados por la superpotencia para la reducción de emisiones contaminantes. Estas se han estancado a nivel global en los últimos tres años, y los científicos esperan que la tendencia continúe. Este año, las sondas robóticas que surcan el océano Antártico nos revelarán cuánto dióxido de carbono absorbe el mar alrededor de la Antártida, un dato fundamental para evaluar la evolución del clima en el planeta.

4. La Luna y Saturno en el objetivo

La misión china Chang’e 5-T1 regresará a la Tierra con las primeras muestras de nuestro satélite desde la década de los 70. Serán 2 kilos de roca y suelo que ayudarán a estudiar la formación y evolución de la Luna. En septiembre, la sonda Cassini-Huygens pondrá fin a lo grande a sus 20 años de vida: caerá sobre los anillos interiores de Saturno, de los que enviará datos hasta desaparecer.

5. Deconstruyendo el microbioma humano

Los incontables virus, bacterias y microorganismos que pueblan el organismo influyen en nuestra salud y comportamiento. Se espera que el Proyecto Microbioma Humano aporte en los próximos meses datos esenciales sobre esta “microfauna” relacionados con la diabetes de tipo 2, los partos prematuros y la enfermedad intestinal inflamatoria.

6. Materiales maravillosos

2017 será el año de la comercialización de células solares de perovskita, mucho más económicas y fáciles de fabricar que las de silicio, dominadoras del mercado mundial. Su difusión podría llevar energía solar a lugares remotos que carecen de electricidad, y cambiar el panorama energético.

7. Computación cuántica (pero DE VERDAD)

Los ordenadores cuánticos realizarán cálculos imposibles para la más potente de las computadoras convencionales; D-Wave 2X, miles de veces más rápida que estas, entra en servicio este año.

8. Acorralando al cáncer

La inmunoterapia aprovecha el potencial del sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Este año se comercializarán los primeros fármacos basados en la inmunoterapia CART, que implica manipular genéticamente los linfocitos T del enfermo para luchar contra la enfermedad. Los beneficiados serán los afectados de leucemias y linfomas.

9. Explorando el Gran Azul

Mucho de lo que vaya a pasar en la Tierra durante este siglo depende del estado de los océanos. De ahí que se intensifique su estudio. Las investigaciones sobre la reacción de los corales al calentamiento global figurarán entre los protagonistas científicos del año, al igual que la monitorización del retroceso del hielo de la Antártida. 

10. A la caza del “planeta 9”

Numerosos astrónomos creen que en los próximos meses se confirmará la existencia de un nuevo planeta en los confines del sistema solar. Se trataría de un gigante que tardaría 20.000 años en orbitar el Sol. Los primeros indicios de su existencia surgieron de la observación del comportamiento irregular de algunos objetos del cinturón de Kuiper, que podría deberse a la presencia de una gran masa por descubrir: el llamado “planeta 9 o “planeta X”.

No se la pierda “CAFÉ SOCIETY”

Woody Allen se (son) ríe de Hollywood y NY

No es una de las mejores películas de Woody Allen. De hecho, el Allen actual ha demostrado en sus recientes películas (a excepción quizá de Jazmín azul), que está lejos de aquel neoyorquino neurótico capaz de analizar las relaciones humanas con una acidez iluminadora. Pero eso no significa que Café Society, la más reciente película en la prolífica carrera del cineasta, sea un producto olvidable. Para nada. Lejos de eso, a sus 80 años Allen reafirma su capacidad para hablar del amor, el destino, las pérdidas, la lealtad, la familia y los judíos –temas recurrentes en su filmografía que, es más, parece aglutinar en esta historia– y en la que además regresa su mirada a su querido Nueva York. Con nostalgia, sin duda, pero es su querido Nueva York.

Café Society es una película en la que Allen exhibe su talento como director no a la manera pulcra en que cualquiera pensaría que lo haría un tipo de sus tamaños cinematográficos. Lo hace como si fuera uno de sus primeros trabajos, con una especie de nerviosismo e ingenuidad (como ejemplo están sus transiciones e incluso la narración) que dota a la película, ubicada en los años dorados del Hollywood de los años 30 y el Nueva York gansteril, de una frescura cimentada en una fotografía luminosamente bella cortesía de Vittorio Storaro (ganador de tres premios Oscar, entre los que se incluye su trabajo en Apocalypse Now, de Coppola) y una puesta en escena que cuida los detalles para transmitir nostalgia por esa época. Además, esas tomas del skyline neoyorquino que remiten a la sensacional Manhattan (1979), por ejemplo, con dos enamorados tomándose de la mano, le imprimen toques encantadores a esta cinta ya de por sí cargada de melancolía.

Jesse Eisenberg, lleno de los tics y el aura de Woody Allen cual si fuese la versión joven del también narrador de esta cinta –su mejor álter ego, sin duda–, interpreta a Bobby, joven neoyorquino que, cansado de trabajar con su papá (un espléndido Ken Stott), emprende un viaje de costa a costa para buscar empleo con su tío Phil (Steve Carell, cumplidoramente contenido), exitosísimo agente de estrellas de Hollywood y hermano de la madre de Bobby, Rose (Jeannie Berlin, divertidísima). Después de una larga espera, el chico al fin consigue ver a su ocupado tío, quien lo invita a almorzar, le promete un empleo creado a modo y le pide a su secretaria Vonnie (Kristen Stewart) que lo lleve de paseo por la ciudad.

Bobby queda enamorado de la bella Vonnie, una chica encantadora, sensual y abierta que, sin embargo, tiene novio. Pero el chico no ceja, y ella tampoco parece querer que lo haga, a pesar de que le entusiasma la relación que sostiene. Pasan mucho tiempo juntos porque el novio de ella viaja frecuentemente. En tanto, Bobby aprende a moverse entre las estrellas, pasando de la inseguridad (esa escena con la actriz desempleada vuelta prostituta es magnífica) al aplomo. Pero luego ocurre algo y él regresa devastado a Nueva York a hacerse cargo del negocio de su hermano mayor Ben (Corey Stoll, divirtiéndose), un gánster que ha abierto su propio centro nocturno a costa de “presionar” a sus antiguos dueños.

Bobby, enfundado en un melancólico esmoquin blanco muy referencial del Humphrey Bogart de Casablanca (1940), ocupa las habilidades aprendidas en Hollywood para llevar el negocio en Nueva York, el cual se vuelve un referente en la vida nocturna de esa ciudad. Ahí conoce a Veronica (Blake Lively), con quien se casa.

Con la ligereza como guía, y con una construcción episódica cuya pauta es dada por el narrador, Allen no tiene que preocuparse porque sus personajes sean profundos o no. Le bastan sus característicos diálogos puntillosos para construir sus escenas (deja en los personajes de Ken Stott y Jeanie Berlin varios de los momentos más divertidos de la película) y que sus protagonistas exploten la química que tienen. Café Society, es verdad, es una mirada al glamur de Hollywood, pero no sólo eso. Como en toda película de Allen, hay que detenerse en los detalles, estar pendiente de los nombres dados, de los objetos mostrados y de los diálogos. El cineasta octogenario todavía tiene mucho que decir

Museo del Hombre de París dedica inédita exposición a la cultura mapuche

Dos artistas chilenos residentes en Francia y una etnobotánica del Museo Nacional de Historia Natural de París retrataron el vínculo de los mapuches con las plantas, mediante una singular técnica fotográfica. La muestra abre el miércoles 18 de enero

Romina de la Sotta Donoso

“Mapuche. Viaje en tierra lafkenche” no solo estará en París, sino que en el epicentro mismo de la antropología: el Museo del Hombre. La inédita exposición abrirá el próximo miércoles y será exhibida hasta fines de abril, y contó con una singular mecenas, la baronesa Ariane de Rothschild, según cuenta Tito González García. Este artista chileno residente en París conforma el colectivo Ritual Inhabitual junto a Florencia Grisanti, taxidermista del Museo Nacional de Historia Natural de París.

La exposición articula 55 retratos fotográficos de mapuches y de plantas que la dupla realizó en terreno y mediante la singular técnica del colodión húmedo, para reflejar “la relación de la cultura mapuche con la naturaleza y la riqueza de su cosmovisión”, según González.

Cultura@1_G9932IFAR_1_34946005_3

La machi Helena Calfuleo, en Puerto Saavedra. También retrataron a una de las últimas monjas mapuches y a un pastor evangélico

Llevan tres años trabajando en este proyecto, que entusiasmó tanto a las autoridades del Museo del Hombre que el director de su Laboratorio de Etnobotánica, Serge Bahuchet, decidió comisionar a la investigadora Flora Pennec para que estudiara las plantas y su uso, en terreno.

“Hicimos dos viajes de dos meses, teniendo como base Puerto Saavedra para movernos a las comunidades del lago Budi, siempre entre las regiones del Biobío y La Araucanía. En nuestro primer viaje buscamos retratar a jefes espirituales y tradicionales, machis y personas que tuvieran un rol particular en los rituales. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que la espiritualidad mapuche ha ido manifestándose de distintas formas, y por eso luego buscamos evangélicos, monjas mapuches, que viven en las últimas congregaciones del sur de Chile, y jóvenes raperos que están reivindicando su cultura a través del hip hop en mapuzungun” , detalla Grisanti.

CULTURA@1_G9932IFAR_1_34946638_3Resized225

Óscar Antilef, del grupo de hip hop Wechekeche

Pennec participó en el segundo viaje. “Estudiar la transmisión y la utilización actual de estos saberes tradicionales permite conocer más de la cultura mapuche y los cambios que ha sufrido”, aclara la etnobotánica, y cuenta que le impresionó el vínculo de los mapuches con la naturaleza: “Una persona me describió su relación con los árboles de su bosque; les hablaba y les tenía mucho cariño. No era una visión utilitarista o estética de las plantas, para ellos existe un continuo entre la tierra, las plantas, los animales y los humanos”.

Patrimonio vivo

Un resultado del estudio botánico de Pennec es un herbario fotográfico de 35 plantas -árboles, arbustos, lianas y herbáceos- que pasó a ser parte de la colección del Museo del Hombre. Asimismo, una selección de esas imágenes son un elemento central de la exposición, cuyo co-comisario fue Sergio Valenzuela. Las imprimieron de casi cinco metros de altura. Los retratos de los “transmisores del saber”, desde machis hasta pastores evangélicos, en cambio, miden 110 x 160 cm. También se sumarán las placas de vidrio, que son las fotografías originales, de 13 x 18 cm.

“La monumentalidad de las plantas por sobre la presencia de los retratados en placas de vidrio da luces sobre el sistema de relaciones que los mapuches tienes con la naturaleza”, dice Grisanti.

González, en tanto, destaca que para hacer los retratos tuvieron que generar una relación de confianza, compartiendo la comida y la vida cotidiana: “El hecho de sacar fotos o de ser artistas no tenía ninguna importancia, y el museo de París no era una ventaja ni lo contrario. Pero ahora muchos de ellos están orgullosos por representar a su cultura y sensibilizar a la gente al hecho de que los mapuches merecen un espacio central en el patrimonio latinoamericano”.

Cultura@1_G9932IFAR_1_34946029_3Cultura@1_G9932IFAR_1_34946037_3

Ambrotipo del “tabaco del diablo” al lado, de un copihue

La muestra tuvo apoyo del Consejo de la Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Comisión Nacional Unesco. Y se enriquece con una agenda de actividades; por ejemplo, el sábado 21 se exhibirá un filme sobre el proyecto y habrá conversatorios con los artistas e investigadores, así como una mesa redonda sobre la medicina intercultural en Chile, con Andrés Paillaleo, chamán del hospital de Puerto Saavedra. Y el día 25 de febrero se conmemorará el centenario de Violeta Parra, escuchando las grabaciones de sus entrevistas con cantoras mapuches y con un debate con las especialistas Paula Miranda y Elisa Loncon.

 Técnica fotográfica antiquísima

Los artistas utilizaron la técnica del colodión húmedo, creada en 1851, por el gran potencial etnográfico de un proceso que le exige al retratado estar frente a la cámara durante 20 minutos. “Estos espacios temporales crean una relación particular entre la persona fotografiada, que entra en una suerte de trance y puede perder el control de su propia imagen, y el lente de la cámara oscura. Lo que se obtiene como resultado no es la condensación de un gesto, sino más bien el aura que nace de ese tiempo fotográfico y que resulta en una imagen atemporal”, detalla Tito González García.

(Antisiquiatrìa) “LA MUERTE DE LA FAMILIA“ – David Cooper –

(Antisiquiatrìa) “LA MUERTE DE LA FAMILIA“
– David Cooper –
(206 pàginas)

SINOPSIS:
La muerte de la familia es un manifiesto revolucionario, escrito por el antipsiquiatra inglés David Cooper, con la pretensión de conseguir el cambio social.

El libro es una crítica a la familia nuclear de la sociedad capitalista, considerándola fracasada y heredera de la sociedad esclavista y de la sociedad feudal, por lo que propone su desaparición.

Habla de la superación de todos los prejuicios que impone la sociedad actual, defendiendo la libertad absoluta. Por ello, hace referencia a la “muerte de Dios” y a la “revolución social”, diciendo que serán posibles sólo cuando se haya liquidado la familia actual de carácter represivo y jerárquico. Y a su vez ve al instinto como fuente de “salvación”.

Hace una toma de postura frente a las grandes conmociones del tercer mundo, la guerrilla urbana, el cuestionamiento estudiantil de la enseñanza universitaria, las nuevas formas de relación sexual y sobretodo el cuestionamiento de la familia en su estructura actual.

descarga: https://periodicoelamanecer.files.wordpress.com/2014/03/la-muerte-de-la-familia-david-cooper-1971-periodicoelamanecer-wordpress-com.pdf

Kafka de Reiner Stach

 

“La extraordinaria biografía de Stach no resuelve el “caso Kafka”, sino que lo propaga más allá de cualquier límite”

¿Es posible escribir una biografía definitiva sobre Kafka?

Sólo un insensato afirmaría que sí. Los clásicos son criaturas vivas, ríos que fluyen sin descanso. No hay una perspectiva total, capaz de reunir todas las imágenes que compone su curso, sinuoso y desigual. Sin embargo, algunas miradas son más perspicaces que otras, revelando los sedimentos más profundos que se acumulan en su lecho. Reiner Stach (Rochlitz, Alemania, 1951) ha desplegado una de esas miradas, cuyo valor no reside en su carácter presuntamente insuperable, sino en la fecundidad de su planteamiento, que trasciende la mera erudición para convertirse en un texto de indudable valor histórico y literario.

El “caso Kafka”, por utilizar la expresión de Marthe Robert, implica muchos riesgos, principalmente excederse en la exégesis, pecado capital de la crítica literaria. Se ha dicho que la literatura de Kafka prefigura el fenómeno del totalitarismo.

Sus personajes, humillados y aniquilados por un poder ilimitado -pero de faz difusa e impersonal- pueden asimilarse fácilmente con las víctimas de la Shoah. O del Gulag. O, simplemente, pueden considerarse una prefiguración del desarraigo del hombre contemporáneo, extraviado en una época sin otro horizonte que la angustia, el nihilismo y la desesperanza.

Reiner Stach no esboza una interpretación unilateral y excluyente. Tampoco abunda en tesis filosóficas o teológicas. Su biografía articula una visión genealógica de un ser humano indiscernible de su vocación literaria. Por eso desmonta algunos de los mitos que rodean al escritor, ubicándole en un ámbito más próximo y humano.

Sin embargo, no elabora una versión alternativa, opuesta, un “Kafka no kafkiano”, casi como el que restaura una obra de arte o descubre un territorio inexplorado, sino que completa y profundiza aspectos de una personalidad nítidamente definida por sus obsesiones: la humillación, la impotencia, el fracaso, la insatisfacción, el poder, la soledad, la relación entre el individuo y las masas.

La literatura de Kafka es tan cruel e intrincada como una pesadilla. La destrucción del yo planea por sus páginas como algo inminente e ineludible. Las migrañas que lo atormentaban se traducen en fantasías terroríficas, que incluyen inesperados ataques con sogas y cuchillos de carnicero. “Lo inmediato me resulta inasequible”, escribe Kafka.

Desde muy pronto, descarta la posibilidad de constituir una familia, malogrando los idilios que entabla con distintas mujeres. Su relación con el sexo no es menos conflictiva. Aunque fantasea con una intimidad intensa y apasionada, sus experiencias siempre están lastradas por sentimientos de culpa e impureza. Sus escarceos con prostitutas le producen una dicha efímera, pero la impresión de traficar con lo obsceno y perturbador le hace retraerse a la esfera de lo estético y literario. Escribir dos páginas románticas le parece más apetecible que pasar dos horas en brazos de la mujer amada o deseada. Kafka vivió el sexo como una huida del mundo, no como un encuentro.

Stach apunta que Praga no es un simple paisaje de fondo, sino la trama que sostiene las ficciones de Kafka, pese a que nunca mencione o describa la ciudad. Su diversidad cultural es una fuente de tensiones, pero también un foco de ensoñaciones y encantamientos. Kafka define Praga como el círculo estrecho que abarca su vida entera. La imagen del círculo no es casual, sino una reminiscencia de siete siglos de misticismo judío. La cábala, el hasidismo, la leyenda del Golem, la astrología y la astronomía componen los distintos estratos de una diferencia cultural que suscita el odio de una Europa cristiana y -por consiguiente- ferozmente antisemita.

A Kafka no le interesa el judaísmo como religión, sino como lenguaje simbólico. Al igual que el teatro yídish, sus mitos le parecen tan grotescos como inspiradores. Combinan magistralmente la comicidad y el horror. Kafka poseía un desgarrado sentido del humor, que se expresaba en parábolas aberrantes. Su ironía estaba teñida de tristeza y casi siempre se proyectaba sobre sí mismo. Sentía que era un intruso en un mundo que le contemplaba con perplejidad y extrañeza.

Nieto de un carnicero, el escritor se hizo vegetariano y asumió las enseñanzas del dietista norteamericano Horace Fletcher, que ponderaba la masticación como clave de una alimentación sana. Asimismo, practicó la calistenia frente a una ventana abierta, intentando mantener en forma un cuerpo que le avergonzaba, particularmente al compararlo con la extraordinaria corpulencia de su padre.

“Escribir cartas es comunicarse con fantasmas”, anotó. No se refería tan sólo al destinatario, sino al autor. Su relación epistolar con Felice Bauer, Grete Bloch y Milena Jesenska le permitió airear afectos, pero sin someterse a las incertidumbres y estridencias del trato directo. Su empleo en una compañía de seguros le restó horas para escribir, pero al mismo tiempo mejoró su escasa autoestima. Aunque solía interrumpir con carcajadas la lectura en voz alta de sus propios relatos, consideraba que escribir era “un sueño más profundo que la muerte”. Es paradójico que le confesara a Milena el sueño de expirar a su lado, pero que a la vez escribiera que las mujeres emplean sus encantos “para amarrar al hombre a lo Finito”. A semejanza de Mahler, busca la mujer-madre, una figura que se encarna en su hermana Ottla, cuyo instinto protector se refleja en su trágico final en Auschwitz. Se ofreció a acompañar a los niños destinados a la cámara de gas, tal vez porque advirtió en ellos el mismo desamparo que en su hermano.

En los últimos años de su corta vida, Kafka soñó con emigrar a Palestina, donde trabajaría como campesino, carpintero o camarero. “El trabajo intelectual nos aleja de la sociedad humana”, escribe el mismo hombre que una vez afirmó: “Yo soy la literatura”. En ese período, Kafka llega a pensar que el trabajo físico ayuda a vivir en comunidad y echar raíces.

Reiner Stach deja muy claro que Kafka “no era un marginal”, sino un “integrado”. Meticuloso y eficaz, llegó a ser subdirector de departamento. Eso sí, en lo que se refiere a su obra, “dejó tras de sí un campo de ruinas”. La mayor parte de sus manuscritos quedaron inacabados. Kafka es “una otredad”, una alteridad que produce estupor y fascinación. Su mundo es “inhabitable”, un abismo cuyo fondo se aleja como una onda interminable. Su carácter inagotable -según Stach- brota de la interpretación de la vida como una constelación de signos que es necesario descifrar. La escritura de Kafka explora la realidad, con una lúcida conciencia de fracaso, pues sabe que las palabras merodean alrededor del ser, pero nunca llegan al centro, al claro del bosque. Algo parecido sucede con el lector de Kafka, que deambula por sus libros, con la sensación de atisbar lo esencial, pero sin lograr una percepción clara y distinta de un mensaje enigmático y feraz.

La extraordinaria biografía de Reiner Stach no resuelve el “caso Kafka”, sino que lo propaga más allá de cualquier límite, revelando que su literatura es un universo en expansión, materia y espíritu en movimiento hacia un confín felizmente inalcanzable. Kafka temía que “la vergüenza le sobreviviera”. Dispuso que sus papeles fueran reducidos a cenizas. Max Brod los salvó del fuego, pero no de arder en la memoria de las generaciones posteriores. El mundo que conoció Kafka desapareció con la Segunda Guerra Mundial, pero -como concluye Reiner Stach- “su lenguaje vive”. Y previsiblemente seguirá viviendo durante mucho tiempo, no ya como una “inútil estaca de madera hundida en la nieve”, sino como un árbol que no cesa de producir frutos.

@Rafael_Narbona , elcultural.cl  25/11/2016

Frida en imágenes

Frida Kahlo, el nombre cuya mera mención evoca imágenes. La silueta de su peculiar figura, sus cuadros del surrealismo mexicano -aunque ella se negara a formar parte de ese movimiento-, su historia. Posiblemente sea la habitante de Coyoacán más conocida de la historia. Cuando nació el 6 de julio de 1907 en una familia de artistas, nadie podía esperar que Frida Kahlo fuera a pasar a la historia como una de las mejores pintoras de la historia. Sobre todo porque, hasta 1925, Frida no mostraba ningún tipo de interés por la pintura o el arte. Estaba más interesada en prácticas deportivas, que le mantuvieran en movimiento.

A la edad de doce años

Su padre, Guillermo Kahlo, era un fotógrafo que acostumbró a retratar a sus hija, con quien compartía un vínculo muy especial. Ésto pudo condicionar el deseo de Frida por posar ante una cámara.

Sus cuadros reflejan su extraña y curiosa personalidad, y se han convertido en un símbolo del arte mexicano. La mezcla de colores, las figuras que se reflejan y la constante presencia de la artista en sus propios cuadros son los elementos que más caracterizan el arte de Kahlo, centrado sobre todo en la cultura de su país.

En su juventud
Con su amiga Chavela Vargas

Hoy en día no existe nadie que no conozca a Frida Kahlo y su peculiar mirada. Pero lo que más sorprende es su forma de vivir, teniendo siempre presente la muerte y el dolor, el sufrimiento y el amor. Romances prohibidos, homosexualidad y una relación tormentosa con el amor de su vida también condicionaron la obra que Frida nos legó.

Hace unos meses aparecía una nueva obra de la artista, hasta ahora desconocida. El cuadro, ya de partida, se subastará . Algo que, muy probablemente, habría resultado escandaloso para la artista mexicana que no veía cómo el público podía tener interés en su arte.  Sus cuadros, reflejo de una complicada vida marcada por el dolor y el arte, son el retrato más fiel de los sufrimientos de la artista mexicana.

Si hay un hecho que marca la vida de la artista y que todos los medios se encargan de matizar es el accidente de autobús del que salió herida de gravedad, y a causa del cual tuvo que enfrentarse a 32 operaciones el resto de su vida.
El amor y odio que siente por el que fuera su marido, Diego Rivera, también influyó en gran parte de su obra pictórica. Su matrimonio, lleno de infidelidades y aventuras extramatrimoniales por ambas partes, se tradujo en divorcio en 1939 para, un año más tarde, volver a casarse. Así de complicada era su relación que, sin embargo, les produjo en gran crecimiento artístico.

Frida y Diego Rivera, 1939

Pero en la vida de Frida Kahlo no solo la pintura era una forma de escapar de su realidad torturadora. Existe un gran número de fotografías en las que Frida posa con placer, hechas por amigos, compañeros artistas y admiradores que deseaban un retrato de esta singular mujer. La figura delgada y delicada de Kahlo atrajo a muchos objetivos que quisieron retratar a la artista.

frida-kahlo-enmarcada

Como el de Nickolas Murray, autor de algunas de las fotografías más íntimas tanto de ella como de la pareja en La Casa Azul, hogar de nacimiento de Frida y donde acabaría sus días. O el de la famosa Gisèle Freund, una de las mayores figuras de la fotografía, autora de los mejores textos sobre este arte. De hecho, existe un libro sobre las fotografías de Gisèle a Frida Kahlo, que exhibe más de 100 imágenes de la artista que no han sido publicadas junto a textos de Gérard de Cortanze, Lola Álvarez Bravo -autora, también, de muchas imágenes de la artista- Lorena Audric y la misma Freund. Leo Matiz se encargó también de fotografiar a Frida en su casa, dando como resultado una serie de fotografías íntimas que se han expuesto hasta hace poco en Madrid. Incluso su propio sobrino, Antonio Kahlo se encargó de retratar a su tía gracias a su cámara.

frida-kahlo-en-la-cama

Ellos hacían lo mismo que Frida: retratar la figura de una enigmática mujer que escondía, tras su mirada, una pasión irrefrenable y las ganas de vivir. A pesar del dolor y de la decadencia de su cuerpo en los últimos años, el mensaje de Frida en su último cuadro (¡Viva la vida!) no hace sino celebrar su existencia. Hasta tu último aliento, la vida de Frida fue digna de ser documentada y recordada para siempre.
frida-kahlo-intimidad-gisele-freund

 

LOS NIÑOS QUE NUNCA PISAN LAS HORMIGAS

Opinión: Luis Cadenas Borgues

El mundo se puede dividir de múltiples formas: por dimensiones, por ideologías, religión, actitud ante la vida, género, por algo tan infantil como la nacionalidad… Pero hay una división fundamental, aparentemente inocua o infantil pero que realmente divide a los seres humanos en dos grandes mitades cuando son niños: los que cuando ven a las hormigas las pisan  y los que las observan fascinados. Tiene una explicación sencilla: el punto de vista que tendrá el sujeto en el futuro.

dfgh-960x401

Una de las constantes de nuestra época es el arte de poner paños calientes a cada juicio de valor que se hace sobre un ser humano. A fin de cuentas llevamos unos 10.000 años de elitismo exacerbado con el que no se ha llegado muy lejos, así que el igualitarismo lucha, con razón, por eliminar el machismo, el racismo, la xenofobia o la exclusión. El problema es que llega un punto en el que, con más de 7.000 millones de personas, que en su gran mayoría no reciben una buena educación y están más preocupados por comer o evitar que los maten que por pensar, ya no valen los paños calientes. Mario Cipolla decía, con razón, que no hay nada más peligroso que un idiota, porque no es consciente de ello y reparte maldad creyendo que actúa bien en función de unos valores. Pero se puede arreglar: si desde la infancia se formara a la población para que respetaran una determinada actitud positivista y tolerante muy probablemente seríamos mucho mejores. Y basta la historia de los niños con las hormigas para entenderlo. Primero hablamos de ellas y luego de los humanos.

Las hormigas son un ejemplo de organización, efectividad y eficiencia, capaces de hacer auténticas maravillas como los hormigueros, auténticas ciudades subterráneas divididas por funciones y clases, donde cada individuo tiene un cometido que cumple para beneficio del común, que es todo el hormiguero en su conjunto. Su organización social es tan avanzada que puede equiparse en muchos aspectos a la del ser humano moderno. Y están por todos lados, salvo en Islandia y en las regiones más frías. Se supone que hay un millón de veces más hormigas que humanos, y que son, de largo, la especie que más se ha expandido y con mayor éxito. Son un prodigio: compensan su minúsculo tamaño con una potencia anatómica sorprendente, capaces de levantar su peso varias veces y con una capacidad organizativa en la que suplen su aparente debilidad uniéndose en formaciones más grandes: si una hormiga no puede, quizás cincuenta si puedan. De hecho algunas son capaces de construir puentes uniéndose unas a otras para salvar un desnivel y que el resto de las hormigas pase al otro lado.

Hace no mucho se descubrió que algunas especies de hormigas ingieren determinadas sustancias que encuentran en la naturaleza para curarse: casi podría decirse que se automedican. Y eso no es nada comparado con la sugerencia, de este mismo mes, de que algunas especies son capaces incluso de modificar el entorno ecológico que habitan para que surjan determinadas especies de plantas que les convienen más a ellas. De ser así las hormigas habrían dado el primer paso agrario mucho antes que el ser humano. Pero está por ver si es real o no esa opción. Lo que sí es seguro es que basta sentarse un rato en un jardín para comprender el prodigio: dejen un trozo de comida, el que sea, en un punto determinado. Esperen. Al cabo de unos minutos un pequeño y organizado ejército aparece, trocea la comida en piezas más pequeñas y la transporta hasta el hormiguero. Si alguna de ellas no entra por su tamaño, la vuelven a dividir en trozos más pequeños hasta que por fin puede hacerlo. Es verídico: el que suscribe hizo la prueba con piezas de diferentes tamaños, en distintos días, y su forma de proceder fue siempre la misma.

En realidad el proceso es más complejo: hay hormigas que sirven de exploradores que localizan el alimento, avisan al hormiguero, y éste se pone en marcha para enviar varios tipos de hormigas. Unas se especializan en dividir la comida en trozos más pequeños, y otras se encargan de cargar. Y dentro de la ciudad subterránea hay hormigas constructoras, nodrizas de las larvas, las que procesan el alimento para que todos los individuos del grupo puedan comer… y así una larga lista de talentos que demuestran que nada hay minúsculo en el universo, que todo es cuestión de un punto de vista y de organización, formación, educación, de actitud. Esto no quiere decir que las hormigas tengan todas esas cualidades tan humanas, pero sí que su modo de vida es mucho más ejemplarizante y ordenado de lo que podemos pensar a simple vista. Los humanos, ante este tipo de demostraciones de habilidad suelen: a) fascinarse y observar, b) pisarlas.

¿Por qué los niños pisan hormigas? Porque en su cruel ignorancia no conciben el terrible daño que hacen, les divierte. Pero aún así, de forma casi innata, otros niños las observan, fascinados por el aparente milagro de que seres tan insignificantes sean capaces de un comportamiento que, intuitivamente, identificamos con los humanos. Hay algo que les empuja a apartar el pie y mirarlas. Puede que sea la inteligencia, la compasión, el miedo ante el daño que pueden infligir. Pero esta actitud, que brota desde muy temprana edad, suele mantenerse en el tiempo y convertirse en una forma de pensar y de actuar en la que se repite el mismo mecanismo. Esa simple diferencia separa a los humanos que tienen la actitud correcta ante el mundo (curiosa, tolerante, pacífica, constructiva, siempre hacia delante, con la capacidad de asombro intacta, y por lo tanto dispuestos a aprender) y los que se limitan a repetir los mismos hábitos brutales y agresivos que no generan nada positivo. Y eso incluye las herencias políticas, religiosas, nacionales, raciales o de género: no hay peor cosa para la mente humana que las herencias debidas de la tradición, los automatismos que perpetúan todas las malas actitudes que nos lastran social y culturalmente.

Hay que cortar de raíz en algún punto. Y el baremo es siempre el mismo: respetar a los que respetan, favorecer la comprensión en lugar de la destrucción, aprender de aquello que ves. No es una opción ideológica: no tiene nada que ver con creencias, esta actitud funciona, la otra perpetúa los errores. Y basta observar el mundo para darse cuenta. Y volvemos al mismo punto: ¿para qué destruirlas cuando puedes aprender de ellas? Como siempre es una cuestión de herencias y educación. Hay teorías que aseguran que algunos humanos nacen para hacer el mal, que están marcados genéticamente para ello. Otros simplemente entienden que un niño criado en un ambiente de brutalidad, soledad y agresividad psicológica, sólo crecerá para repetir los mismos patrones. Si por algún punto se cortara esa cadena de errores quizás pudiéramos lograr que una mayor cantidad de gente optara por la otra vía, la que algunos sí tienen de manera innata, o cuando menos racional. Así habría más niños que levantaran el pie y se dieran cuenta de que pueden aprender de esos insignificantes seres que ya estaban mucho antes que nosotros y que, muy probablemente, seguirán existiendo si la Humanidad se extingue.

 

Espacio de difusión y debate de ideas