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LAS 20 FALACIAS MÁS COMUNES, SEGÚN LA CIENCIA POR CARL SAGAN

El conocido científico Carl Sagan siempre mostró preocupación por el camino que la sociedad tomaba respecto a la ciencia y el conocimiento. Como divulgador, aconsejaba hacer uso del marco científico como la forma más eficiente de enfrentarse a los problemas. Además del llamado Kit del Esceptico y sus normas o consejos para eludir engaños o equivocaciones existentes en los medios de comunicación y redes sociales, también aconsejaba sobre cómo evitar que las cometamos nosotros mismos. Estas eran sus palabras:
Además de enseñarnos qué hacer cuando se evalúa un reto al conocimiento, cualquier buen kit de detección de tonterías —kit del escéptico— también debe enseñarnos qué no hacer. Debe ayudar a reconocer las falacias más comunes y peligrosas de la lógica y la retórica. Muchos buenos ejemplos se pueden encontrar en religión y política, donde sus practicantes se ven a menudo obligados a defender proposiciones contradictorias. 
Para ello, elaboró una lista de las 20 falacias y aberraciones lógicas más habituales con ejemplos de cada una de ellas. Algunos de los casos no me parecen del todo acertados, pero ¿quien soy yo para criticar al gran Carl Sagan? —bueno, estoy seguro que él no me dejaría caer en un argumento de autoridad del él mismo:
  1. ad hominem —del latín «contra el hombre», significa que se ataca al argumentador y no el argumento (por ejemplo: el reverendo Dr. Smith es un fundamentalista bíblico conocido, por lo que sus objeciones a la evolución no será necesario tomar en serio)
  2. argumento de autoridad (por ejemplo: el presidente Richard Nixon debería ser reelegido porque tiene un plan secreto para acabar con la guerra en el sudeste asiático —pero comoera secreto, no había forma de que el electorado lo evaluara por sus méritos, el argumento se convertía en un «confiar en él porque él era el presidente»: un error, como se vio después)
  3. argumento ad consequentiam [o de las consecuencias adversas] — (por ejemplo: un Dios que castiga y recompensa debe existir, sino la sociedad sería mucho más anárquica y peligrosa quizás incluso ingobernable. O también: el demandado en un juicio por asesinato ampliamente publicitado debe encontrarse culpable, de lo contrario, será un estímulo para los demás hombres a asesinar a sus esposas)
  4. argumento ad ignorantiam [o apelar a la ignorancia] la afirmación de que todo lo que no se ha demostrado falso debe ser cierto, y viceversa (por ejemplo: no hay evidencia convincente de que los ovnis no están visitando la Tierra, por lo que existen los ovnis y vida inteligente en otros lugares del UniversoOtro ejemplo: pueden haber tropecientos millones de otros mundos, pero no hay constancia de que alguno de ellos tenga la calidad moral de la Tierra, por lo que seguimos siendo el centro del Universo). Esta ansia por aprovechar la ambigüedad a su favor es lo que se critica con la frase: la ausencia de evidencia no es evidencia de su ausencia.
  5. alegato especial, a menudo usada para rescatar una proposición en serios problemas retóricos (por ejemplo, ¿cómo puede un Dios compasivo condenar las generaciones futuras al tormento porque, violando las normas, una mujer indujo a un hombre a comer una manzana? alegato especialno entiendes la sutil Doctrina del Libre Albedrío. Otro ejemplo ¿cómo puede ser igualmente la misma persona un Dios Padre, el Hijo y el Espíritu Santo?, alegato especial: no entiendes el misterio divino de la Trinidad. Otro más: ¿cómo pudo Dios permitir que los seguidores del Judaísmo, el Cristianismo y el Islam cada uno a su modo siguiendo medidas heroicas de amabilidad y compasión amorosa cometieran tanta crueldad durante tanto tiempo? alegato especial:: usted no entiende el libre albedrío de nuevo, y de todos modos, Dios se mueve en formas misteriosas)
  6. petición de principio, también llamada asumir la respuesta (por ejemplo, debemos instituir la pena de muerte para desalentar el crimen violento, pero, ¿es un hecho que la tasa de delitos violentos descienda cuando se impone la pena de muerte?. Otro caso: el mercado de valores cayó ayer a causa de un ajuste técnico y venta de acciones con beneficios de los inversionistas —pero ¿hay alguna evidencia independiente para el papel causal del «ajuste» y la venta con beneficios; ¿hay alguna utilidad en esta supuesta explicación?)
  7. sesgo de selección [o selección observacional], también llamada la enumeración de circunstancias favorables, o como el filósofo Francis Bacon describió, contar los éxitos e ignorar los errores (por ejemplo, un Estado se jacta de los presidentes que ha producido, pero no dice nada sobre sus asesinos en serie)
  8. generalización apresurada —un pariente cercano del sesgo de selección (por ejemplo, se dice que 1 de cada 5 personas es china. ¿Cómo es esto posible? conozco a cientos de personas, y ninguna de ellas es china. Atentamente” O: he sacado tres sietes seguidos. Esta noche no puedo perder.“)
  9. malinterpretar la naturaleza de la estadística (por ejemplo, el presidente Dwight Eisenhower expresa asombro y alarma al descubrir que la mitad de todos los estadounidenses tienen inteligencia inferior al promedio);
  10. inconsistencia (por ejemplo, ejecutar un plan de prevención para el peor de los males que un un potencial adversario militar sea capaz, pero ignorar de manera parsimoniosa proyecciones científicas sobre los peligros ambientales porque no están completamente “probados”. O también: atribuir la disminución de la esperanza de vida en la antigua Unión Soviética a las fallas del comunismo hace muchos años, pero nunca atribuir la alta tasa de mortalidad infantil en los Estados Unidos (en la actualidad la más alta de las principales naciones industriales) a los fracasos del capitalismo. Otro caso: considerar razonable que el universo siga existiendo siempre en el futuro, pero juzgar absurda la posibilidad que haya tenido duración infinita en el pasado);
  11. non sequitur —del latín «no se sigue» (por ejemplo: nuestra nación prevalecerá porque Dios es grandePero casi todas las naciones asumen que esto se cumple para ellas también; la expresión alemana era «Gott mit uns» [Dios está con nosotros]). Normalmente, los que caen en la falacia non sequitur suele ser por no tener en cuenta las alternativas posibles;
  12. post hoc, ergo propter hoc — del latín «sucedió después, por lo que fue causada por» (por ejemplo, Cardenal Jaime Sin, Arzobispo de Manila: «conozco a… una persona de 26 años de edad que parece de 60 porque toma pastillas [anticonceptivas]» OAntes de que las mujeres pudieran votar, no había armas nucleares)
  13. pregunta sin sentido (por ejemplo, ¿Qué pasa cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible? Pero si hay una cosa tal como una fuerza irresistible no puede haber objetos inamovibles, y viceversa)
  14. falsa dicotomía —considerar sólo los dos opciones extremas en un continuo de posibilidades intermedias (por ejemplo, «claro, póngase de su parte, mi marido es perfecto, yo siempre estoy equivocada» O bien: «Si usted no ama a su país, es que lo odia» O bien: «Si no eres parte de la solución, eres parte del problema»)
  15. a corto plazo frente a largo plazo —un subconjunto del Principio del tercero excluido, pero tan importante como para prestarle una atención especial (un ejemplo, no podemos costear programas para alimentar a niños desnutridos y educar a los niños en edad preescolar. Necesitamos hacer frente con urgencia a la delincuencia en las calles. Otro: ¿por qué explorar el espacio o el ejercicio de la ciencia fundamental cuando tenemos tan enorme déficit presupuestario?);
  16. pendiente resbaladiza, relacionado con el Principio del tercero excluido (por ejemplo, si permitimos el aborto en las primeras semanas de embarazo, será imposible impedir la muerte de un bebé a término. O a la inversa: si el Estado prohíbe el aborto incluso en el noveno mes, pronto nos dirá que hacer con nuestros cuerpos en el momento de la concepción);
  17. confusión de correlación y causalidad (por ejemplo, una encuesta muestra que más graduados universitarios son homosexuales que aquellos con menor educación, por lo que la educación hace a las personas gay. O: los terremotos andinos están correlacionados con las aproximaciones más cercanas del planeta Urano, por lo que —a pesar de la ausencia de correlación alguna con el más cercano y masivo Júpiter— ésta las provoca)
  18. hombre de paja —caricaturizar una posición para que sea más fácil de atacar (por ejemplo, los científicos suponen que los seres vivos simplemente aparecieron juntos por casualidad —una formulación que ignora deliberadamente la visión darwiniana central, que la Naturaleza aprovecha lo que funciona y desecha lo que no. O —esto también es una falacia de corto frente a largo plazo— los ecologistas se preocupan más por los caracoles y búhos manchados que por las personas)
  19. evidencia suprimida o medias verdades (por ejemplo, una «profecía» increíblemente precisa y ampliamente citada del intento de asesinato del presidente Reagan se mostró en la televisión, pero —un detalle importante— ¿fue grabado antes o después del evento? Otro ejemplo: los abusos del gobierno exigen un revolución, hasta para hacer una tortilla se han de romper algunos huevos. Sí, pero es probable que se convierta en una revolución en la que mueran más personas incluso que bajo el régimen anterior? ¿Qué sugieren la experiencia de otras revoluciones? ¿Todas las revoluciones contra regímenes opresivos son deseables y por los intereses del pueblo?)
  20. uso de ambigüedades para evadir la cuestión [palabras de comadreja] (por ejemplo, la separación de poderes de la Constitución de los EE.UU. especifica que los Estados Unidos no pueden llevar a cabo una guerra sin una declaración por el Congreso. Sin embargo, a los presidentes se les da el control de la política exterior y la dirección de las guerras, las cuales son herramientas potencialmente poderosas para conseguir que ellos mismos sean reelegidos. Por tanto, Presidentes de cualquier partido político pueden verse tentados de organizar guerras mientras agitan la bandera y hablan de «acciones policiales», «incursiones armadas», «ataques preventivos», «pacificación» , «salvaguarda de los intereses americanos», y una amplia variedad de «operaciones», como la «Operación Causa Justa». El uso de eufemismos para la guerra son uno más de la amplia clase de reinvenciones del lenguaje con fines políticos. En palabras de Talleyrand, «el arte importante de los políticos es el de encontrar nombres nuevos para instituciones que bajo sus nombres antiguos se han convertido en odiosas para la gente» )

Sagan termina el capítulo con una advertencia necesaria :

Como todas las herramientas, el kit del escéptico y demás recomendaciones pueden ser mal utilizadas, aplicadas fuera de contexto, o incluso como una rutina sin llegar a ser meditadas. Pero aplicadas juiciosamente pueden ser una herramienta que marque la diferencia —y no menos importante, permite evaluar nuestros propios argumentos antes de ser presentados a los demás.

Fuente: http://cualeslarealidad.blogspot.cl/2014/06/las-20-falacias-mas-comunes-segun-carl.html

Victoria Campos: “La Filosofía ha sido invadida por la autoayuda, que no es pensar”

La catedrática de Filosofía Moral y Política, que ha ejercido la docencia en la UAB desde los inicios de la universidad del Vallès, reflexiona sobre la deriva de la educación superior

, Cerdanyola del Vallès

Prácticamente se puede decir que fue de las que puso la primera piedra de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Victoria Camps es una erudita de la ética y la filosofía, asesora en ámbitos que van desde la educación hasta la política, pasando por el periodismo y la medicina. Sin embargo, dice que no es sabia sino “una amante de la sabiduría”. Una charla con ella se puede convertir en una clase de filosofía improvisada. Muy crítica con el modelo educativo actual, apuesta por una escuela que cuestione “lo preconcebido que se da como bueno”. La filosofía no da respuestas, pero ayuda, asegura.

¿Cómo ha visto la evolución de la UAB y de sus estudiantes?

Ha cambiado mucho. Se creó en 1968 con un espíritu muy asambleario, ahora que vuelven a estar de moda las asambleas. Además, su ubicación no es casual: está a las afueras de Barcelona para evitar problemas con los estudiantes. Igual que en Madrid. Quería ser una universidad diferente y así fue en los primeros 15 o 20 años. Los movimientos estaban muy radicalizados, había menos gente y la relación con los profesores, que éramos muy jóvenes, era más directa. Todo esto cambió a medida que se fue masificando y se pautó cada vez más la docencia. Es muy difícil hacer cosas anómalas.

¿Por ejemplo?

Recuerdo que casi escogíamos con los alumnos la programación del curso siguiente.

Pese a la evolución, la UAB es aún un polo de reivindicaciones. En los últimos años no han faltado manifestaciones contra planes de educación y actos de reflexión con un buen número de estudiantes implicados.

No creo que destaque por sus reivindicaciones, al contrario. La participación estudiantil es muy baja y esto se puede deber a la desafección política, que se nota en todas partes. En el ambiente universitario se traduce en esta baja participación en todo lo que represente hacer cambios dentro de la universidad.

Pues no han faltado cambios… Desde la instauración de la democracia en España ha habido siete leyes de educación.

¡Es un disparate! Es falta de una cultura política que mire sobre todo el interés general y no el partidista. Es una demostración más de esta democracia de partidos cerrados en ellos mismos. Lo que se debería hacer es encontrar unos mínimos consensuados y mantenerlos en el tiempo. Siempre pongo el ejemplo de Finlandia, que nunca ha hecho una reforma educativa. Intuitivamente han cambiado cosas, pero no ha sido necesario hacer una ley. Esto aquí, por ahora, no es posible. Cuando se producen cambios en la educación, ¿qué temas parecen los más conflictivos? Religión sí o no; qué lengua; las diferencias curriculares en las autonomías… Todo esto, dentro de lo que significa educar, es menor. Convertir estos conflictos políticos en lo más importante de la educación es un gran error. El gran problema que tenemos es el fracaso escolar. El 30% que se da en la educación obligatoria también aparece en la universidad. Y ésta debería ser la preocupación máxima del Estado y también de Catalunya. Y no lo es porque nos preocupa más la lingüística.

Es decir, ¿los mismos errores pese a tener posturas diferentes en este ámbito?

No estoy de acuerdo en la inmersión tal como está diseñada en la última ley de política lingüística, porque no se está llevando a cabo como dice la normativa debido a que no se puede y eso la Conselleria de Enseñanza lo sabe, pero no lo quiere decir. Catalunya es muy diversa y hay realidades de catalanización muy diferentes. La política lingüística debería ser más flexible y dar más autonomía a las escuelas.

La escuela es un lugar donde se aprenden valores, aunque a usted se le conoce que prefiere hablar de virtudes.

La palabra valor es más atractiva que virtud, que es más anticuada. Pero no solo la escuela transmite valores, también la familia, los medios de comunicación y hasta las empresas. ¿Qué valores? Hay muchos. Los económicos son los que más se transmiten. Pero en filosofía no se habla de valores éticos, sino de virtudes, que son esas cualidades que el individuo debe adquirir para acabar siendo una buena persona. ¡Esto es lo que se debe inculcar!

Ser buena persona es un juicio subjetivo. Por ejemplo, Robin Hood, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, puede parecer muy buena persona para algunos y no tanto para otros.

Un fanático nunca será una buena persona. Es decir, aquel que no pone límites a la violencia para conseguir lo que quiere nunca estará en la línea de lo que proclaman los valores o virtudes éticas. Pero sí que es cierto que hay un componente subjetivo. Por ejemplo: la concepción de la libertad con los dibujos sobre el islamismo. Unos pueden pensar que se deje hacer y otros que se prohíban, pero todos defienden la libertad en un contexto de valores, porque no solo está la libertad, también hay el respeto al otro. Las virtudes fundamentales han de ser universales y en este sentido si en un país no se respeta a las mujeres, porque su cultura determina que debe ser así, no está bien, aunque su cultura lo mantenga como una parte esencial de su tradición.

Este 2016 tenemos sobre la mesa otra vez el binomio libertad-seguridad. ¿Para generar seguridad se puede invadir la libertad de la ciudadanía?

Esto no se puede discutir en abstracto. Pese a que me he dedicado toda mi vida a ello, que no es más que la filosofía. Nunca se podrá elegir qué es mejor, si libertad o seguridad. Las dos son necesarias. Cuando salgo de casa cierro con llave, aunque sería más cómodo no tener que hacerlo. Es una incomodidad pero lo hago, pese a que vaya contra mi libertad. O cuando se viaja en avión ¡es un calvario! Pero lo aceptamos porque asegura más nuestra seguridad a la hora de volar. Siempre se buscará este equilibrio entre más seguridad y pérdida de libertad o al revés.

Retomando el hilo de valores y virtudes, ¿dónde está el límite ético de un profesional condicionado por los recortes o por sus condiciones laborales?

Los recortes es evidente que afectan y en el caso concreto de la medicina han puesto de relieve que la profesionalidad va más allá de estas limitaciones que imponen los recortes, es más auténtica. El valor profesional de una persona se nota cuando las circunstancias no le ayudan y sin embargo mantiene esta profesionalidad.

La UAB el pasado verano derribó la guardería Gespa, un referente educativo con un bagaje de más de 40 años.

Los recortes. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué se ha recortado, por qué y por qué no se ha hecho en otros ámbitos? Recortar una guardería, porque no hay dinero público para ayudarla, es una cosa que no debería pasar en un estado social, es un servicio que la sociedad necesita.Y más una guardería universitaria, que es un servicio que se hace para los trabajadores de la misma, y si se hace bien, como era el caso de la Gespa, merecía ser conservado.

Me han dicho que ha asesorado al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en cuestiones de ética.

No directamente. Formé parte del comité de expertos que creó Pedro Sánchez para hacer el programa electoral de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre y yo formaba parte del grupo. Me escogió porque creyó que la cuestión de la ética es importante y quería ver si se podía introducir de alguna manera en su agenda de propuestas.

Formé parte del comité de expertos que creó Pedro Sánchez para hacer el programa electoral del 20D

A tener del alud de casos de corrupción, ética y política son dos conceptos a los que les cuesta ir de la mano.

Si cogemos la Constitución, los primeros artículos están llenos de valores éticos: la justicia, la libertad, el pluralismo… La política está orientada por una ética e intenta desarrollar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tiene tres grandes principios: la dignidad, la libertad y la igualdad.

Principios que no siempre se respetan…

Sí que lo hacen en cierta manera, porque tenemos una democracia y un estado social. En España hay derechos sociales fundamentales como la educación, que es un derecho universal y aquí lo es. T también la protección de la salud y la Seguridad Social. Todo esto está recogido en la Constitución. Otra cosa es que sea imperfecto, que lo es.

Las políticas de vivienda aplicadas en los últimos años de burbuja, por ejemplo, puede considerarse que atentaron contra la dignidad de las personas.

Sí, hay muchas contradicciones reales que ponen en cuestión que los Derechos Humanos se estén respetando. Pero justamente los Derechos Humanos nos sirven para poder criticar estas realidades. La política debe intentar que se materialicen más los valores. Tenemos unos principios e ideales que no se compaginan con la realidad económica, con este capitalismo salvaje, especulativo, que cada vez crea más desigualdades e incentiva unos comportamientos que no se enseñan ni en las escuelas ni en las facultades.

En varias entrevistas ha dicho que en las escuelas se debería enseñar a pensar. ¿Cómo se hace?

No es más que enseñar a dudar de todo lo preconcebido y que se da como bueno. Es enseñar a cuestionar las cosas que vienen dadas por el mundo del consumo y también es enseñar a priorizar, distinguir cuáles son los principios más importantes. Y esto se puede hacer en la escuela con la asignatura de ‘Educación para la ciudadanía’, que es una manera de introducir el significado del civismo, qué significa ser civilizado, ser un buen ciudadano…Pero la ética, sobre todo, se enseña practicándola.

¿La ética invade otros campos como la psicología?

Lo diría al revés: otros campos invaden la ética. Por ejemplo, la filosofía ha sido invadida por la autoayuda, que no es pensar. Si vas a una librería, lo que antes era la sección de Filosofía ahora es Autoayuda, que son libros que intentan dar respuestas a todos los problemas cotidianos, la mayoría psicológicos, y pretenden resolverlos con fórmulas concretas. Sin embargo, la filosofía ayuda mucho más a superar estos problemas, porque enseña a tomar distancia para saber qué hacer y plantea preguntas, que son el cultivo del pensamiento.

Entonces se puede decir que la cuna de la filosofía griega, fue también la de los psicólogos.

En cierto modo. Ellos se planteaban todo aquello que no entendían e intentaban hacerlo desde la teoría, sin buscarlo fuera. Que no es otra cosa que contemplar el mundo e intentar resolver sus enigmas desde el lenguaje, el pensamiento, el razonamiento. No iban a buscar a los adivinos y que les dieran la fórmula. Bueno… ¡a veces sí lo hacían!

La profesora ya retirada de las aulas de la UAB, leyendo el libro de Nuccio Ordine
La profesora ya retirada de las aulas de la UAB, leyendo el libro de Nuccio Ordine (LV)

¿Empujaría a su hijos/as o nietos/as a estudiar Filosofía y Letras, hoy día?

Hay la percepción que las Humanidades en general están degradadas, se las deteriora, no se les da importancia y son conocimientos inútiles para ganarse la vida. Pero la utilidad del conocimiento no tiene esta finalidad, al menos no debería tenerla. Hay un libro que siempre recomiendo de Nuccio Ordine, La utilidad de lo inútil, que enfatiza ese conocimiento que parece inservible, pero que socialmente no lo es. La filosofía se debe mantener a dos niveles. Uno, como reproducción de la propia filosofía, es decir, los filósofos estudiamos a los filósofos. Lo que dijeron Kant, Aristóteles y Eugeni d’Ors se debe conservar y se necesitan personas para ello. La otra manera es que todo el bagaje de la filosofía ayuda a pensar y esto es bueno para cualquier profesión. Creo que sería muy buena como una carrera complementaria a otra.

Si con Pedro Sánchez formó parte de un “comité de expertos”, con el expresidente Zapatero participó en otro llamado de “sabios” para reformar la televisión pública. ¿Un filósofo es un sabio?

No, porque un filósofo no es un sabio, es un amante de la sabiduría. Es muy diferente.

Mi madre siempre me dice que “el tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio”, para sostener que la vida es justa. ¿Es así?

Sí, finalmente cuando tenemos más perspectiva, los que acaban siendo parte de la historia y tienen un reconocimiento duradero son los que se lo merecían. Aunque es verdad que hay mucha gente que no lo ha tenido y en este sentido las mujeres tenemos mucho que decir, porque hemos sido muy invisibles durante muchos siglos.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/local/sabadell/20151231/301126405586/victoria-camps-uab-filosofia-etica-autoayuda.html

PANEL: ¿CÓMO DEBIERA SER LA FORMACIÓN CIUDADANA EN LA ESCUELA?

PANEL: ¿CÓMO DEBIERA SER LA FORMACIÓN CIUDADANA EN LA ESCUELA?

ARTICULO REVISTA DOCENCIA 58
MAYO 2016
ETIQUETA: POLÍTICA EDUCATIVA

En el contexto de la nueva ley que crea el plan de formación ciudadana para los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado en Chile, Docencia invitó a conversar a cuatro académicos con amplia trayectoria en el debate de la ciudadanía en la escuela. En este diálogo se develan distintas concepciones sobre qué es ser ciudadano y, consecuentemente, las diversas miradas sobre cómo se debiera dar la formación ciudadana en el ámbito escolar. Con ello queremos aportar al desafío que enfrentará cada comunidad educativa al tener que construir colectivamente, durante este año, su propio plan de formación ciudadana, tal como lo mandata la ley. Es de vital importancia que el profesorado sea capaz de identificar bajo qué paradigma formará ciudadanos.

PANELISTAS

Cristián Cox
Sociólogo y Doctor en Sociología, Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, y Director de su Centro de Políticas Comparadas en Educación. Coordinó la secretaría técnica de la Comisión de Formación Ciudadana, convocada por el Mineduc en 2004.

Abraham Magendzo K.
Profesor de Estado en Educación y orientador educacional. Doctor en Educación y post-doctorado en Currículum. Director académico del Doctorado en Educación, Coordinador de la Cátedra UNESCO en Educación en Derechos Humanos y coordinador del equipo de Currículum de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Graciela Muñoz Zamora
Educadora de párvulos, Doctora en Educación. Docente del departamento de Educación Parvularia de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Investiga sobre procesos participativos de los Consejos Escolares e Imaginarios de la infancia.

Silvia Redón
Educadora de párvulos, Doctora en Evaluación y Mejora de la Educación. Profesora Titular de Educación para la Ciudadanía en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Investigadora en varios proyectos Fondecyt sobre ciudadanía.

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¿Qué entienden ustedes por ciudadano(a)?
Silvia: Si nos remitimos a su origen etimológico, tanto romano como griego (cives, civitas) alude a la ciudad o a la polis, a qué lugar ocupa este sujeto en la ciudad o en la polis. Ahora, es interesante en el contexto de hoy, volver a resituar esta dimensión de la posición de este sujeto en este territorio común que, como lo aborda Victoria Camps, es una acción muy simple y al mismo tiempo muy profunda: la ciudadanía no es otra cosa que la forma de convivir en este territorio común. Pero, ¿qué implica esta convivencia desde lo que significa pertenecer a una comunidad política? Ya sea desde énfasis jurídicos o socio-antropológicos, implicará una pertenencia, con diversos significados y diversas acentuaciones. Vamos a tener acentuaciones más liberales de la ciudadanía si esta se centra más en el sujeto y su contrato social y, por tanto, en sus derechos y deberes desde la plataforma constitucional jurídica y normativa para convivir con otros/otras. Desde conceptualizaciones más comunitaristas o socioantropológicas (convivir), el acento se pondrá en la ciudadanía como comunidad, y en la protección jurídica del bien colectivo o sentido por “lo común”, por sobre la individualidad, asegurando la plataforma solidaria y comunitaria de justicia que toda ciudadanía se merece (Waltzer). Y en estas acentuaciones o conceptualizaciones subyacen la herencia filosófica, que es súper importante visibilizar y volver a poner sobre la mesa, porque a la base de esas concepciones jurídicas, hay cosmovisiones filosóficas-políticas substanciales.
La ciudadanía no es otra cosa que la forma de convivir en este territorio común.
Este es un primer punto para hablar de qué significa este convivir y qué significa pertenecer, y desde ahí yo creo que hay dos elementos básicos sociales fundamentales por debatir, que configuran los pilares con los cuales se sustenta la ciudadanía: la democracia como la mejor forma de gobierno y –algo que va aparejado y para el que tiene sentido la democracia– que es la justicia. ¿Cómo estamos entendiendo la representación y la justicia? Estos conceptos no son unívocos, son muy equívocos. Como bien dice Simone Weil, si tú abres los conceptos de lo político te encuentras con un gran vacío, entonces, tenemos que volver a resituar qué estamos entendiendo por esos pilares de la ciudadanía.
Graciela: Para mí el pilar fundamental en el tema del ciudadano es el ejercicio de los derechos humanos y sus deberes. Eso plantea también un horizonte ético respecto al ejercicio ciudadano que se debiera realizar en el espacio público, la comunidad, la población, la escuela. Desde ahí uno se pregunta ¿qué está pasando desde el Estado?, ¿cómo este Estado neoliberal posibilita el ejercicio ciudadano?, ¿cómo garantiza el cumplimiento y la expresión de estos derechos? En un contexto de movilizaciones, como por ejemplo la marcha que se está dando hoy en la CUT, uno se pregunta ¿qué está pasando en nuestra sociedad con la expresión de esta ciudadanía y también cómo sigue siendo una deuda el cumplimiento de los derechos en nuestro país?
Para mí el pilar fundamental en el tema del ciudadano es el ejercicio de los derechos humanos y sus deberes.
Cristián: Ciudadano o ciudadana tiene un significado preciso que tiene que ver con la capacidad de elegir y ser elegido para el ejercicio del gobierno, ese es el núcleo distintivo del concepto. Eso significa que, por ejemplo, a los cinco años no eres ciudadano, eres sujeto de derecho, pero no eres ciudadano. Y agregaría a esta noción de base (que ubica inmediatamente el concepto en relación a la política, al sistema político y a lo cívico), que el ciudadano participa y se siente responsable en la formulación y la construcción del bien común. Creo que esta noción de ciudadanía, que refiere al conjunto, a la totalidad de la ciudad, de la polis, es central. Es esto último lo que define al sistema político, es decir, la instancia o espacio de relaciones, donde los múltiples grupos y actores que co-existen en una sociedad compleja, con sus intereses, ideas y pasiones, más o menos conflictivamente, más o menos colaborativamente, intentan resolver qué es el bien común, el interés general. Entonces, ciudadano refiere a este ser parte del sistema político, o conjunto de instituciones y prácticas donde, al decir de Norbert Lechner, la “nunca acabada construcción del orden deseado” establece sus principios y regulaciones rectoras.
Ciudadano o ciudadana tiene un significado preciso que tiene que ver con la capacidad de elegir y ser elegido para el ejercicio del gobierno, ese es el núcleo distintivo del concepto.
La pregunta por la educación ciudadana refiere directamente a la formación de capacidades para la participación política, y creo que aquí la distinción fundamental que todos los que participamos en el mundo de la educación usualmente no hacemos es entre formación cívica y formación para la convivencia, o civil. Cívico refiere a la relación con lo político, es decir con “los otros” distantes, y con las instituciones del sistema político, tal cual refería recién. Civil, en cambio, refiere a la convivencia con los otros cercanos; con los que interactúo cara a cara. La educación debe trabajar para formar en las capacidades requeridas en los dos ámbitos o dimensiones de la vida con otros. Las dos dimensiones son clave y del todo necesarias, pero tienen referentes y características diferentes, que aunque vinculadas, es necesario distinguir. No es lo mismo educar para relaciones sociales cotidianas, cara a cara, que están a la base del funcionamiento de una sociedad, que educar para la relación con el sistema político. Creo importante distinguir estos dos dominios: formar para la convivencia y formar para la ciudadanía, que tiene que ver con el sistema político y el llegar a ser sujeto político.
Es un hecho en educación, para ilustrar esta distinción, que la educación de párvulos y la básica tienen mucho más que ver con formar en las capacidades para la vida juntos con otros que ves, con los que convives; y a medida que se crece y se amplían los ámbitos de relaciones y participación, se pueda manejar este otro dominio, el cívico-político, mucho más abstracto, y de relaciones con los que no ves, un “otros” distante. Y es algo que los educadores en esta área vivimos discutiendo. Hay gente que piensa que se forma para la política desde el jardín infantil. Yo creo que eso confunde las cosas. Se forma efectivamente desde el comienzo en una concepción de la vida juntos, que tiene un fundamento ético y que empapa la cultura y la forma de participar en política, pero el camino para esto último es indirecto, y no parte por lo que he caracterizado como cívico. No se trata el concepto de representación a los cinco o diez años porque no hay ninguna posibilidad de que se lo entienda; se lo trata en cuarto medio. Una educación que confunda estos dos planos, a mi juicio, es menos eficaz en su tarea formativa de las cruciales capacidades para la “vida juntos”, que una que no lo haga.
Abraham: Esta pregunta es compleja, dado que, por un lado la respuesta está dependiendo de los contextos históricos, políticos, sociales, económicos, culturales en donde se plantea la pregunta. Es decir, la pregunta es universal pero la respuesta no lo es. Es distinto ser ciudadano en China, que en Chile. Estos contextos están siempre cambiando y, por tanto, el concepto de ciudadano y ciudadana va a estar cambiando también. Y por otro lado, hay dos posturas respecto a cómo se entiende la ciudadanía, por lo menos la literatura así lo consigna. Hay una postura liberal y una postura comunitarista. La primera hace énfasis en los derechos civiles y políticos; la segunda, en los derechos económicos, sociales y culturales, con acento en la solidaridad, y dan una respuesta distinta a lo que es la ciudadanía y, en consecuencia, a lo que es el ciudadano. Por consiguiente no hay una respuesta universal inequívoca e incuestionable de entender qué es ser ciudadano.
Ahora bien, si la pregunta refiere a qué entendemos por ciudadano hoy en Chile, mi respuesta tentativa sería: ciudadano es un sujeto de derecho y de responsabilidades, preocupado de los derechos propios y de los demás, y de la responsabilidad propia y, nótese, de la responsabilidad de los otros y otras. Como diría Lévinas, soy responsable del otro aunque este otro/otra sea un ajeno, un distante. Cuando Caín mató a Abel, eran los primeros hombres, entonces ellos no sabían lo que era la muerte. Caín le pegó y ahí lo tumbó. Pero cuando Dios le preguntó “¿dónde está tu hermano Abel?”, creo que la falta más severa de él, y quizás por eso Dios lo castigó posteriormente, es la respuesta que dio: “¿acaso soy guardián de mi hermano?”. Él tendría que haber dicho “sí, soy guardián de mi hermano”. Eso es un ciudadano. Estamos considerando al ciudadano como una persona poseedora de mínimos éticos, como diría Adela Cortina, mínimos de justicia y máximos éticos de felicidad. Esa congregación de justicia y felicidad me parece muy interesante.
Además, ser ciudadano es estar atento y comprometido con la comunidad, con sus problemas, sus vicisitudes, sus alegrías y congojas. Soy ciudadano porque construyo mis identidades propias y ayudo a la construcción de las identidades de la comunidad a la que pertenezco.
Por último, ser ciudadano entonces es encontrar el adecuado equilibrio entre una concepción liberal y una comunitarista de ciudadano, es decir, un equilibrio entre la libertad y los derechos individuales y los derechos de solidaridad con sus comunidades; además un equilibrio entre la justicia y la felicidad.
Silvia: A mí me preocupa establecer una linealidad o fractura, como lo que exponía Cristián, entre el sujeto de derecho y el ciudadano, en la que un sujeto que convive con otros como sujeto de derecho, no está fracturado con el momento que tendrá que elegir a sus representantes, o podrá ser elegido. Limitar el concepto de ciudadano al voto me preocupa, porque ello connota una forma de evitar este territorio común que se invisibiliza al poner énfasis solo en el sujeto, en el contrato, lo que supone una simiente epistemológica y filosófica-política que conlleva a entender este territorio de formas muy distintas (individual o colectivo).
Y luego Cristián dijo que uno no podía identificar a un sujeto infante como ciudadano, yo creo que desde su condición constitucional-jurídica no, pero desde su condición social sí, entonces es ahí donde a mí me parece que, especialmente en la educación, habría que despejar, lo que muy bien señaló Cristián, esas diferentes conceptualizaciones respecto de qué es ser ciudadano: ¿es el que vota o es el que sencillamente habita un territorio común? Para mí es ciudadano todo sujeto que vive en un territorio común, lo que le posibilita tener derechos y deberes en su pertenencia a la comunidad.
Reitero lo que dice Victoria Camps, la ciudadanía no es otra cosa que convivir en este espacio común. Pero qué es convivir y qué es lo común, ahí tendríamos que quedarnos semanas distinguiendo. Para mí ciudadano no es el que vota, ciudadano es todo el que comparte este territorio común, como un primer elemento necesario por aclarar y, por otra parte, aclarar lo que decía Abraham respecto de estas tendencias más liberales o más comunitaristas. No son inocentes cada una de ellas, en el sentido que arropan una ideología, pero más que una ideología, una cosmovisión de cómo debe convivir nuestra especie.
Cristián: Yo creo que es muy importante lo que has dicho, pero quiero aclarar lo que planteé sobre voto, porque se está reduciendo de tal forma que lo distorsiona. Hoy día se constata, en todas partes, un gran ánimo cultural contra la política; de algún modo hoy en día empapa a la cultura y nuestra sociabilidad, un gran cuestionamiento del sistema político y de la política. No se trata solo de un tema chileno, es similar en Londres, Copenhague o Ciudad de México. Sin embargo, si los ciudadanos se desentienden de la política, este espacio del orden social donde todos los problemas convergen y donde la capacidad de la sociedad de acción sobre sí misma se juega, estamos frente a un gran problema. Entonces, el punto de afirmar y distinguir el concepto de ciudadano en relación al sistema político es muy importante, y no se restringe al voto; hay conceptos y relaciones clave que tienen que ver con lo que yo traté de evocar con esta noción de responsable del bien común, que expande la noción de relación con la política democrática mucho más allá del voto. Entre estas dimensiones fundamentales de la participación ciudadana enumero: primero, la conciencia acerca de unos derechos y obligaciones del ciudadano, que constituyen la base moral de su actuar en este ámbito; segundo, comprensión y valoración de los principios de representación, deliberación, negociación y logro de acuerdos, esenciales al proceso democrático de gobierno; tercero, participación en la toma de decisiones y principios de mayoría y respeto de las minorías; cuarto, rendición de cuentas o responsabilización; quinto, reflexividad crítica, para el cambio y el desarrollo democrático permanente. Si se considera este listado de elementos como principios o criterios rectores de participación ciudadana, se aprecia que el voto es un componente (clave) de una configuración de relaciones con “lo político”, pero no es el único.
Si eres educador debes preguntarte qué corresponde enseñar a los cinco años, a los nueve, a los dieciocho. Esto que corresponde responder en matemática o literatura, también se aplica al aprendizaje de la ciudadanía. A mi parecer el principio pedagógico aquí tiene que tomar muy en cuenta que la relación con la política supone unas ideas que son muy abstractas y que la psicología del desarrollo te dice que no puedes trabajarlas plausiblemente a una determinada edad, y en otra, en cambio, sí. Tú no puedes mostrar a niños de cinco años un nivel de conflicto alto, o drama, en las relaciones sociales inmediatas, porque humanamente perturba y el sentido común dice “no corresponde”. Yo acepto que este “no corresponde” es del todo moral, discutible y altamente dinámico, históricamente hablando. Al mismo tiempo quiero defender el criterio de que en educación no haces todo a cualquier edad, porque culturalmente hemos aprendido (como especie) algo al respecto, que aunque por cierto varía históricamente y según sociedades y contextos, se aplica; y creo no extremar el argumento si se afirma que no hay tribu en el mundo que no distinga lo que haces educativamente con sus hijos a los tres años, a los trece y a los dieciocho; o que las que se confunden al respecto no llegan muy lejos.
Abraham: A lo que yo me refería es en relación a la responsabilidad con el otro, no necesariamente tienes que esperar el cuarto medio para que el sujeto comience a construirse como sujeto ciudadano.
Cristián: Seguro que no, pero los principios de representación, división de poderes y rendición de cuentas no los puedes enseñar a los cinco años. La educación tiene que preparar, sin embargo, para ser actor responsable en el marco de tales relaciones y principios. La educación que no prepara para ello, no está formando ciudadanos para una democracia plena y en constante desarrollo.
Abraham: Yo veo a mi hijo, él tiene cuatro hijos hombres y cuando el de cinco años empieza a pelear con sus hermanos, su papá se aproxima y le dice que molestar a su hermano mayor lo afecta mucho emocionalmente, lo pasa mal. Con esa acción lo está haciendo responsable a esa edad; el concepto de responsabilidad no se le explica, se le dice que no moleste a su hermano, porque es un niño más sensible, un niño que llora, y se le pide que esté más calmado. Y es capaz de entenderlo.
Cristián: Eso es convivencia, no tiene que ver con educación cívica. Hay una relación entre ambas, porque preparas para un cierto civismo a partir de unos valores y una forma de relacionarte con los otros en tu convivencia, pero reitero que es un tema importante para el quehacer de los educadores –en los planos curricular, pedagógico y evaluativo- distinguir ambas dimensiones de la construcción de capacidades para la vida juntos.
Graciela: Desde el nivel de educación parvularia, se propicia el reconocimiento de los derechos del niño, que en una primera etapa reafirmaba esta idea de protección, pero que posteriormente se fue abriendo a reconocer la autonomía progresiva que va consiguiendo el niño y niña. Esto también ha llevado a reconocer la participación progresiva que van realizando los niños, lo que queda claro en la Convención de los Derechos del Niño. Desde ahí que la formación ciudadana indudablemente debiera darse desde los niveles pequeños, desde una práctica ciudadana, una práctica que va desde el convivir, desde el respetar al otro. Creo que los niños sí pueden hablar de temas complejos que viven a su nivel. Por ejemplo, hoy tenemos jardines infantiles que se enfrentan a balaceras, a diversos problemas sociales, ¿por qué no traer esos problemas a la escuela, al jardín infantil y hablar de este concepto del bien común, de comunidad? Los niños con los educadores también pueden dialogar desde su realidad, obviamente desde lo que su edad les permite visualizar.
Hoy tenemos jardines infantiles que se enfrentan a balaceras, a diversos problemas sociales, ¿por qué no traer esos problemas a la escuela, al jardín infantil y hablar de este concepto del bien común, de comunidad?
Esto también se cruza con las concepciones de infancia. Un niño que es reconocido como otro distinto, que es sujeto de derecho, que es parte de un territorio, que pertenece a una comunidad y que, por lo tanto, puede mirar y dialogar sobre los temas que afectan a su comunidad, puede hacerse parte de ese espacio. Sin embargo, aún hay adultos que mantienen una concepción del niño como un sujeto disminuido, minorizado. Incluso en algunos jardines infantiles, cuando se trabajan los derechos del niño, muchas veces se caricaturizan, salen a hacer marchas alrededor con carteles sobre los derechos, se los aprenden de memoria. Creo que la pregunta de fondo es: ¿quién debiera posibilitar la expresión de ese derecho? Finalmente es el educador y la escuela como garante relacional de los derechos. Considero que principalmente desde la infancia, la formación ciudadana debiera ser una práctica, posibilitada por los adultos, por el educador.
¿Cuál es la formación ciudadana que ustedes proponen para la escuela de acuerdo a su concepto de ciudadano?
Silvia: Yo creo que en nuestro país estamos ante un gran desafío de cómo vamos a entender la formación para la ciudadanía, porque retomar el pasado de abordarlo únicamente desde la transversalidad del currículum, vale decir, que esté en todo el currículo podría ser equivalente a no estar en ningún lado del currículum, es complejo. Sin duda es importante acentuar la transversalidad, pero es peligroso, como también es peligroso que sea exclusivo de solo una asignatura, porque implicaría ver la formación ciudadana solo como un componente de contenidos cívicos. Y aquí voy a aludir a Habermas y Kymlicka quienes dicen que un aparato del Estado puede ser muy perfecto en su estructura constitucional, y los sujetos pueden conocer al revés y al derecho esas leyes y normativas, pero si no tienen conductas cívicas, no sirve de nada. Es decir, la estructura teórica, jurídica, constitucional, puede ser perfecta y los ciudadanos conocerla bien, pero si no hay sujetos que la vivan, no sirve. Por lo tanto, podría darse un abismo entre lo que se declara, lo que se enseña, lo que se aprende, lo que se conoce de la Constitución, de los poderes del Estado, de la historia, de los valores, de los derechos y de los deberes, si no pasa a la esfera del vivir. Si la formación queda en la esfera del saber, no sirve; no hay formación para la ciudadanía. Yo propongo que las escuelas construyan proyectos ciudadanos comunitarios desde su inmersión local, es decir, trabajar con los estudiantes, con adultos mayores, padres y madres, el barrio y la justicia ecológica –que es fundamental–, con la justicia afectiva, con la justicia cognitiva. Realizar proyectos que aborden el aplacador sistema neoliberal capitalista, que pone grilletes en sus pies, llamados tarjetas de crédito, endeudamiento, ausencia de gremios. Trabajar comunitariamente con proyectos concretos de la vida en común que les envuelve. Reflexionar sobre una gran cantidad de la población que no tiene derecho a tener derechos y buscar alternativas para revertirlos.
Graciela: Yo veo como una oportunidad este concepto de “territorio” que está instalando el Ministerio de Educación, porque de algún modo eso permite situar la escuela en un territorio, en una comunidad que tiene una historia, que tiene una práctica organizacional participativa. También permite reconocer que la escuela tiene una memoria, hay escuelas que nacieron de procesos participativos de sus comunidades y de algún modo hay una práctica ahí que permite nutrir estos programas de formación ciudadana que van a tener que articular con su proyecto educativo. Otro tema es cómo rescatamos estas organizaciones que hay al interior de los establecimientos educacionales, porque ahí se da también un ejercicio ciudadano, desde los centros de padres, desde los centros de alumnos, desde los consejos escolares donde empiezan a participar los jóvenes desde el segundo ciclo básico. Una forma es democratizar efectivamente esas organizaciones escolares y empezar a vivenciar una práctica ciudadana más viva y deliberativa. Por último, creo que si bien puede estar muy instalado desde el discurso, la formación ciudadana, la formación en derechos humanos, yo creo que tenemos una brecha en cómo se materializa eso en una práctica pedagógica en el aula, en el centro educativo y en la vinculación que tiene que existir en la escuela con su comunidad, yo siento que ahí todavía no logramos plasmar una práctica.
Abraham: La formación ciudadana en la escuela es precisamente contribuir a que los estudiantes se construyan como ciudadanos, lo que significa, como ya dije anteriormente, que se construyan como sujetos de derecho y de responsabilidades, preocupados de los derechos propios y de los demás, y de la responsabilidad propia y de la responsabilidad de los otros. A mí parecer, la responsabilidad del otro es un término muy central, y en la formación en la escuela nosotros tenemos que tratar de que el sujeto se sienta responsable no solo de su responsabilidad sino también de la responsabilidad del otro. Además, la formación ciudadana en la escuela debe conducir a que los estudiantes conozcan, comprendan y actúen en consecuencia con las normas de instituciones nacionales e internacionales que promueven y protegen los derechos humanos y la dignidad humana. También se requiere de una formación ciudadana que permita que los estudiantes se apropien y se formen como sujetos que actúan con ciertos mínimos éticos que refieren a la justicia, a la libertad, a la solidaridad; y de máximos éticos conducentes a ser personas felices que elaboran proyectos de vida individuales y colectivos. Asimismo, la educación ciudadana en la escuela debiera también promover que los estudiantes estén alertas y comprometidos con la comunidad cercana y global, con sus problemas, sus vicisitudes, sus alegrías y sus congojas; y que se relacionen y convivan enfrentando los problemas dialógicamente, sin que esto signifique evadir los conflictos y controversias naturales de la convivencia.
Pero quisiera hacer una advertencia al respecto, y esto sobre la base de un informe que me tocó escribir y dirigir el año pasado sobre formación ciudadana en América Latina1: el currículum de la formación ciudadana se construye sobre contenidos y objetivos nucleares y estructurantes, y no sobre una lista interminable, eterna, de objetivos y de contenidos, muchas veces inconexos y desarticulados.
Cristián: Una formación ciudadana en la escuela es la que ofrece oportunidades consistentes de formación en las capacidades para la participación y la creencia democrática. La creencia democrática abarca tres principios fundamentales de legitimidad de la democracia: el primero es la participación, no hay democracia sin participación; el segundo es el principio de respeto por tu oposición, por los otros distintos que tú (otros intereses, otras ideologías, otra clase, otra tribu) y la aceptación de que, a pesar de eso, son parte de algo como la ciudad, la patria, y que ese otro puede ser gobierno; y el tercer principio, respeto por las reglas que permiten resolver o abordar los conflictos, sin recurrir a la violencia.
¿Cómo evalúan el actual currículum chileno en relación a la formación ciudadana? ¿Aporta a la formación ciudadana que ustedes vislumbran como propicia?
Abraham: A través de la universidad en que trabajo me he dedicado bastante a investigar la formación ciudadana durante la época de la Concertación (la Reforma de 1996) versus la Reforma de las bases curriculares (2013). El supuesto que yo manejé en un artículo es que era posible que, dado que hubo un cambio de signo político (Concertación/Alianza por Chile) se produjera una diferencia importante entre la formación ciudadana. Sin embargo, el análisis que hice mostró que no era tal, claro que hay que entender que las bases curriculares se asientan en los ajustes curriculares del 2009 y en la Ley General de Educación, donde verdaderamente los ajustes vienen de la época de la Concertación, entonces no era de esperar que hubiera grandes cambios. Yo diría que las bases curriculares (del Gobierno de Piñera, 2013) hacen dos cosas: una, es que coloca en la asignatura de Historia y Ciencias Sociales un eje que lo llaman “formación ciudadana”. Y lo otro es que, aunque pueda yo caer en un sesgo ideológico, creo que hay una tendencia más marcada hacia una concepción liberal, basada preferentemente en los derechos cívicos y los derechos políticos, y hay menos apuesta a los derechos económicos, sociales y culturales, a los derechos de solidaridad; en ese sentido es menos robusta, pierde lógica. Creo que habría que buscar un equilibrio entre una concepción liberal y una comunitaria, entendiendo que las dos tienen posiciones distintas, pero que no son irreconciliables.
Silvia: Me tocó dirigir una tesis de maestría en Historia donde se analizó el currículum, los textos escolares, programas y el marco curricular relacionado con formación ciudadana y encontramos contradicciones y debilidad teórica y argumental2. En los textos había contradicciones, donde en un párrafo se afirma algo sobre la tolerancia y luego se contradecía en párrafos siguientes. Y en el en el marco curricular había debilidad teórica, no aparecía la referencia bibliográfica, podría ponerse véase, o léase. Sin esa referencia, el profesor no tiene un sustento teórico sólido que le permita profundizar en la formación ciudadana.
Cristián: Primeramente considero necesario aclarar que la formación ciudadana en el currículum chileno, al contrario de lo que muchos piensan, no está prioritariamente en los objetivos transversales, sino que está en cuatro asignaturas: dos de educación básica (Historia y Ciencias Sociales, y Orientación), y dos de educación media (Historia y Ciencias Sociales, y Filosofía y Psicología). Por otro lado, si uno observa la evolución que han tenido los tres currículos que han habido post transición democrática, el del 96-98, el de 2009 y el de 2013, actualmente hay más contenidos de formación ciudadana, y en forma más clara y visible, que en los dos currículos precedentes. Yo participé, desde la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación, como responsable de la coordinación de los equipos que elaboraron el currículum del año 1998 y creo que hay fundamento para sostener que el del 2013, en este ámbito que discutimos, es resultado de un proceso acumulativo que incluye el ajuste curricular de 2009, en el que además interviene una institucionalidad que agrega a los gobiernos respectivos el Consejo Nacional de Educación, y que en su resultado final (el currículo hoy vigente de educación ciudadana), es más completo, claro para los docentes, y consistente que el de hace casi dos décadas.
Considero necesario aclarar que la formación ciudadana en el currículum chileno, al contrario de lo que muchos piensan, no está prioritariamente en los objetivos transversales, sino que está en cuatro asignaturas.
Para graficar lo señalado menciono evidencia3 sobre densidad relativa de los tres documentos curriculares oficiales sobre la categoría temática fundamental de ‘ciudadanía y participación democrática’. Así, en el currículo de 1998 hay 19 citas sobre esta temática, definiendo objetivos o contenidos; esto sube en el currículo del año 2009 a 52 citas; lo cual en las bases curriculares del 2013, alcanza a 66 citas –más que triplicación del número de definiciones de fines de los años noventa–. Y lo que quiero enfatizar es que hace una gran diferencia en términos de visibilidad para profesoras y profesores de esta área, el que dentro de la asignatura de Historia y Ciencias Sociales ahora exista un eje de formación ciudadana, que va de primero básico a segundo medio; que tiene contenidos distintivos y más especificados en su progresión que en el pasado. Y esta tendencia a mayor densidad, visibilidad y especificación curricular, va a seguir con la actual decisión del Ministerio de Educación de crear una nueva asignatura de formación ciudadana para tercero y cuarto medio.
¿Qué críticas importantes se pueden hacer al currículo de formación ciudadana? Diría dos cosas. La primera es que los currículos post-1990 coinciden en privilegiar tres valores ‒democracia, derechos humanos y diversidad‒, lo cual está por cierto muy bien; sin embargo, los tres dan poca importancia y presencia a los valores de bien común, justicia social, solidaridad y cohesión. Es decir, las orientaciones morales directamente referidas a la relación con los otros tienen un tratamiento comparativamente magro, con implicancias culturales individualistas y de des-responsabilización ‘por la ciudad’, que debiéramos, a mi juicio, tomar en serio. Y la segunda es que le damos tremenda importancia a las competencias de reflexión crítica para una ciudadanía activa, pero al voto como derecho, como deber, como responsabilidad ‒para vergüenza de los responsables, donde me incluyo‒ en el currículum de 1998 no tiene ni una referencia. Luego, en el año 2004 la Comisión de Formación Ciudadana que coordinó Carlos Peña, planteó que el cuarto medio tenía que estar dedicado a esto, definiendo que era la forma en que la educación contribuiría a que los jóvenes se inscribieran y votaran .Y bueno, el currículum de 2009 no tomó esto demasiado en serio: hay una referencia a voto. Y en el de 2013, hay dos. Un déficit claro y grave.
Silvia: Quisiera aportar insistiendo que la dimensión del currículum oficial y prescrito de formación para la ciudadanía es solo una parte, no debiera la formación para la ciudadanía estar confinada solo a esta dimensión prescrita del currículum de saberes y contenidos, cuestión relevante, válida, necesaria e importante, pero no suficiente. Creo que además, cada escuela debiera, desde la lógica de accountability, informar qué hizo por la ciudadanía en su localidad, en su territorio, para la justicia ecológica, en definitiva, qué hizo esta institución escolar por la ciudadanía en esta cultura. Si yo no tengo sujetos que quieran cooperar, colaborar, respetar y vivir con otros/otras las normas, la formación para la ciudadanía se desvanece, aunque el currículum prescrito sea muy claro, si no hay correlato con la vida de la cultura escolar o la cultura nacional (país), ninguna ley por explícita que sea, podrá devolver la confianza en una ciudadanía leal, respetuosa, solidaria y colaboradora.
Creo que, además, cada escuela debiera, desde la lógica de accountability, informar qué hizo por la ciudadanía en su localidad, en su territorio, para la justicia ecológica, en definitiva, qué hizo esta institución escolar por la ciudadanía en esta cultura.
Graciela: Mi preocupación tiene que ver con formación ciudadana y su inserción en la formación inicial docente. Estuve revisando, a raíz de los derechos del niño, la carrera de Educación Parvularia, y encontré solo dos universidades que tenían explícitamente formación en derechos humanos. En la formación inicial docente estas temáticas prácticamente no se encuentran presentes, a pesar de que son prioritarias para una formación ética. Uno puede oír a las estudiantes de educación parvularia hablar de los derechos de los niños y niñas, pero finalmente queda como en un discurso aprendido, que no se logra llevar a la práctica en la relación que establece el educador con el niño. Esto es una deuda grande, en la formación de los docentes debiera estar explícito la formación en derechos humanos.
Silvia: Es necesario introducir la didáctica a la ciudadanía en la Formación Inicial Docente. ¿Cómo enseña un profesor de matemáticas, física, química, la ciudadanía? Los futuros docentes debieran saber y distinguir qué significa construir un currículum democrático, una evaluación democrática (Stake), un curso que realmente se construye como una comunidad y una cultura escolar en la que todos caben y todos tienen derecho a construirla.
¿Qué aspectos debería considerar el Plan de Formación Ciudadana, que a partir de este año debe elaborar cada escuela, para lograr cambios significativos en la democratización de la escuela y ser coherente con una formación ciudadana como la que ustedes vislumbran?
Graciela: A mí un tema que me interesa es justamente cómo esta formación ciudadana tiene un ejercicio en espacios como el centro de alumnos, en el consejo escolar. Hoy día la política educativa está diciendo que los consejos escolares van a ser resolutivos, pero si no hay una participación que efectivamente incida en la vida de la escuela, finalmente vamos a quedar con una participación más bien simbólica. Se requiere articular el Plan de Formación Ciudadana con la vida de la escuela y con el territorio. Y eso implica generar espacios participativos reales y generar cambios en la visión del equipo directivo, porque relaciones de conflicto van a estar presente, entonces ¿cómo se logra instalar también esta cultura de diálogo para resolver y generar estos espacios? Habrá que tener cuidado, pues frente a tantos requerimientos administrativos para instalar estas temáticas en la escuela, se corre el peligro de escolarizar la democracia.
Se requiere articular el Plan de Formación Ciudadana con la vida de la escuela y con el territorio. Y eso implica generar espacios participativos reales y generar cambios en la visión del equipo directivo.
Abraham: Me atrevería a decir que para lograr cambios significativos habría que estimular a la escuela a que, con una mirada crítica, analice colectivamente la cultura escolar, es decir: el currículo oculto, las relaciones interpersonales, la convivencia escolar, las normas disciplinarias, la distribución del poder, las formas de participación, la relación con la comunidad, el proyecto educativo institucional, etc. Debemos aspirar a una escuela dialogante, donde nadie es excluido ni marginado, donde todos y todas se sienten parte y comprometidos de un proyecto escuela.
Adicionalmente, aunque es complejo y desafiante, creo que en la futura asignatura de formación ciudadana, los alumnos de tercero y cuarto medio realmente deberían enfrentar de manera educativa y pedagógica los problemas que el país está viviendo, y no esconderlos debajo de la alfombra. La asignatura debiera permitir que los estudiantes desarrollen las capacidades para analizar, con altura de miras, las múltiples situaciones y problemas ciudadanos que la vida cotidiana les plantea. A manera de ejemplo, la ciudadanía vive en el presente temas éticos que interrogan a la política, al empresariado, a las iglesias, al Ejército, a la justicia y a todos los poderes del Estado. La asignatura debiera aclarar y penetrar en estos problemas, de manera dialógica y crítica. Se trata de entregarles, a través de esta asignatura, las herramientas para analizar las múltiples situaciones y problemas que la sociedad confronta. Es importante que tomen conciencia de los temas, positivos y negativos, que están en la mesa. Son temas que ellos ya conversan, pero es distinto, por ejemplo, conversar sobre el aborto en el café que hablarlo en la escuela.
En la futura asignatura de formación ciudadana, los alumnos de tercero y cuarto medio realmente deberían enfrentar de manera educativa y pedagógica los problemas que el país está viviendo, y no esconderlos debajo de la alfombra.
Cristián: Yo agregaría a lo que acaba de plantear Abraham, que el equipo que esté formulando estos planes considere que hay una pedagogía de los temas controversiales, hay un acumulado pedagógico y metodológico sobre cómo abordarlos en este espacio protegido que es la escuela, que es necesario tener en cuenta y aprovechar. Y respecto a los planes de formación ciudadana, diría que debieran tener como propósito fundamental realizar el currículum, y con esto quiero decir lograr lo que se señala como propósitos formativos, y trabajar su base de valores y trabajar efectivamente la construcción de unas competencias que incluyan conocimientos, actitudes y habilidades correspondientes a este ámbito. El currículo vigente de formación ciudadana aborda, en sus contenidos y propósitos de aprendizaje, las tres dimensiones fundamentales que hoy en día la literatura y la evidencia comparada le asignan como necesarias a la educación para la ciudadanía contemporánea: conocimiento, donde teoría democrática debiera tener un lugar bien importante; relaciones de participación en la comunidad escolar, donde se puedan vivir los procesos clave de participación política democrática; y relaciones de servicio a la comunidad. O sea, los planes que la nueva ley le pide a los establecimientos escolares formular y ejecutar, no debieran a mi juicio afanarse mucho tratando de ‘inventar’ los contenidos de lo que hay que hacer, pues están en el currículum (el cual hasta ahora no ha sido muy considerado). Para lo primero que van a servir estos planes es para que los equipos del caso tengan que abordar el currículum, y descubrir que es muy rico en posibilidades, que está distribuido en las cuatro asignaturas que referí ‒y no solo en los objetivos transversales‒ y que tiene tres ámbitos de realización: la sala de clases, la comunidad escolar, y la comunidad circundante, o más amplia.
Silvia: Yo agregaría otro elemento relevante a trabajar en la escuela, además de los que ya he mencionado, y es la necesaria deconstrucción de los conceptos de lo político, para la reconfiguración y resignificación de los mismos. Se nos ha enseñado que somos iguales y libres por derecho, pero no somos libres, ni menos somos iguales, hay muchos y muchas que no tienen derechos a tener derechos; lo que de alguna forma se instaló desde la modernidad como conceptos absolutos y cerrados, no lo son. Entonces, revisemos: ¿por qué?, ¿cómo se escribieron las Constituciones de Europa una vez alzada la revolución?, Constituciones que obviamente Chile de alguna forma imitó. En ellas hay un gran interés por resguardar la propiedad privada, hay un gran interés por resguardar al sujeto individual. El énfasis liberal es nítido y claro. Es obvia la importancia del liberalismo, sin liberalismo podríamos perder al sujeto, pero yo creo que hay que hacer la distinción entre liberalismo filosófico y liberalismo económico. Pondría el acento ahí, en el liberalismo necesario y básico para construir comunidad, versus un neoliberalismo que ha destruido lo común y afecta la vida buena de los sujetos. Otro punto que me preocupa, es poner como único foco de contenidos al concepto de democracia, pues es otro concepto que requiere ser hoy día deconstruido, porque en nuestro tiempo se ha convertido solo en una estrategia de organización para ganar votos (poder). Comprender la democracia solo como una estrategia, se reduce al show del espectáculo para ganar el poder del voto, y si ponemos el foco en esta estrategia me da susto que nos quedemos con un vacío profundo para comprender lo político y nos centremos solo en un procedimiento. No hay que confundir “la política” con “lo político” (Mouffe). Queremos democracia: ¿para qué?, para convivir en justicia, en igualdad y libertad sabiendo que no somos iguales, ni libres y menos gozamos de una justicia vital común a todas y todos los chilenos.

DE LA MUERTE  A LA VIDA

Cada uno pasa de una etapa a otra en distintos momentos de su vida, pasando desde la felicidad hasta la desdicha o viceversa, algunos pasan gran parte de la vida buscando la felicidad y se olvidan de vivir y aprovechar cada minuto de sus vidas, viven luchando por obtener cosas para darles un sentido a sus vidas.

La  vida no es un estado rígido y estático, somos energía que debe fluir, como diría Telsa. Elegir hacia qué lado se dirige tu energía y tomar los caminos correctos como un proceso natural, es una decisión que depende de cada uno.

No gastes tu energía en hacer sentir bien a los otros, no te olvides de ti mismo, no  te olvides de sentir y escuchar tu respiración, … cuantos en estos tres últimos días han escuchado su cuerpo o su respiración… quien se ha dado el tiempo de pensar si se siente pleno con la vida que lleva, o si tiene el tiempo para disfrutar de un buen café a solas o simplemente escuchar su canción favorita…

La  pregunta No es si soy feliz?  La  pegunta Es… estoy conforme como estoy llevando mi vida?

El filósofo Friedrich Nietzsche tenía una preocupación especial, por la pregunta quien soy…, el descubrimiento de nosotros mismos y los conflictos existenciales que causa en aquellos que se embarcan en esta experiencia de vida.

Para algunas personas sus experiencias o sus pensamientos giran en torno al juicio sobre lo que son o no son, lo que tienen o lo que quieren, podríamos decir, que así se nos ha enseñado a pensar y a medir lo que tenemos por cánones como el éxito y el fracaso, o la riqueza y la pobreza.

Cuando dejamos de desear y observamos las cosas sin juicio, podemos aprender a vivir en armonía con nosotros mismos, las formas son a veces un impedimento para poder observar lo que realmente somos, esa energía que está en nuestro interior, esa energía que nos moviliza.

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Pero, nos damos el tiempo de descubrirnos…..nos levantamos y acostamos todos los días como zombis, no somos capaces de reflexionar o mirar a nuestro alrededor, vivimos  dependiendo del otro, o pendientes de la moda.

Nos vemos envueltos en miles de responsabilidades y con una serie de cargas que nos auto imponemos en el día a día: el trabajo, la escuela, la casa, los  hijos, la familia… y en todo ese mar de cosas en el que a ratos nos sentimos ahogados, se suma la imposibilidad de amarnos a nosotros mismos.

Quien es capaz de amarse, si para eso hay que nacer y morir una y otra vez…. cuantos están dispuestos a sentir este dolor para volver a nacer y aprender de nuestra muerte…

Busca incesantemente hacer todos los días aquello que disfrutas, lo que te apasiona, lo que te motiva y empuja a querer saber más, a ser mejor o desarrollar tus capacidades hasta tus propios límites, ponte como meta algo diferente todas las semanas, comienza con algo pequeño, como; lee 10 página de tu libro favorito, toma una fotografía, lee un artículo, dejar el celular en las noches, trata de buscar la que más se acomode a tu estilo de vida.

Cada determinado tiempo pregúntate “¿en realidad hago lo que más deseo?”

Este es el reto que debemos aprender a realizar día  a día.

“Nacimiento y Muerte van de la mano”.

 

Lilyan Acuña Bone, PS.

Padre de psicología prenatal: “Si un niño es concebido en el amor u odio, hace la diferencia”

Escrito por María Graciela Opazo

Thomas Verny, creador de la psicología prenatal dictó una charla magistral en la U. San Sebastián, en la que abordó las características de la vida intrauterina que afectan el posterior desarrollo de los seres humanos. La actividad fue transmitida a los 29 servicios de salud del país.

Su ponencia la inicia mostrando un video de 38 segundos en los que se compara un feto en gestación dentro del útero de la madre con una vida relativamente tranquila, y en donde no se ve ninguna alteración, para luego dar paso a la imagen de uno que salta permanentemente dentro de la cavidad uterina y, si bien es una recreación, muestra cómo las consecuencias de gestarse en serenidad o alteración marcan a las personas.

Así lo asegura el psiquiatra de la U. de Harvard, Thomas Verny, creador de la psicología prenatal – aquella que explora todos los aspectos del desarrollo humano temprano como la concepción, estado del feto, genética, psicología y sociología-y como aquello marca la personalidad de la personas.

Se cree, señala ante un auditorio de más de 500 personas en la U. San Sebastián, que “antes de nacer todo era oscuridad y se desconoce que la vida es un continuo desde la concepción hasta la muerte, porque no hay separación entre la mente y el cuerpo”.

De ese modo comienza diciendo que los genes no determinan el destino, pero “la expresión de éstos si cambian según el medio ambiente”, dicho de otra manera, el contexto en el que se desarrolla la gestación, la nutrición, los cuidados y el cómo han vivido los ancestros sí definen el desarrollo de la persona.

Señala que los estudios clínicos han evidenciado cómo la vida de los padres antes de la concepción marca el futuro del individuo, porque “la comida, la droga, el estrés afectará la salud de los niños hasta la de los nietos”, añade también que las guaguas que no reciben un nombre al nacer, tienen una mortalidad más elevada.

¿Cómo construyo mí personalidad?

Según la teoría de este académico autor de libros como “la vida secreta del niño antes de nacer”, la experiencia prenatal organiza al cerebro y por ello, la vida pre y postnatal determina ciertas manifestaciones biológicas y psicológicas como condiciones médicas, reacciones al estrés, el tipo de personalidad y la habilidad para relacionarse con otros.

Es decir, en palabras de Verny, que esta teoría holística, longitudinal y contextual muestra como la prevención primaria de desórdenes psicológicos comienza en el útero, ya que la mujer no “es una incubadora, sino participante activo en la formación de la criatura que está por nacer”.

Es así como se recomienda que los padres generen y trabajen por el apego de los lactantes no sólo después de nacer ya que “así llevarán al máximo poder adquisitivo de actividades emocionales y cognitivas”, señala el experto.

Atentos a los siguientes cuidados prenatales

Muchos de los desórdenes y de las enfermedades adultas tienen su raíz en la concepción y la vida intrauterina, influencias que el padre de la psicología prenatal detalló:

-Consumo de tabaco y/o alcohol desencadenaría depresión, ansiedad y riesgo de nacer con un  bajo peso, con la función pulmonar reducida y de sufrir muerte súbita.

Exposición a contaminantes ambientales genera interacciones dañinas a nivel cerebral, relacionado con abortos e hijos prematuros y cánceres de infancia.

Estrés materno y exigencias  ya sea físicos o emocionales que tensionan el cuerpo y la mente, provocan muerte de neuronas, envejecimiento prematuro e insulino resistencia, por lo que recomienda que se haga todo lo posible por cursar un embarazo apacible, practicando yoga por ejemplo.

También hace hincapié en que el entorno familiar debe apoyar a la mujer embarazada, reduciendo situaciones de estrés e impulsando una gestación tranquila y satisfactoria, la que luego se reflejará en personas más saludables metal y físicamente.

La charla fue seguida vía streaming por casi 2 mil personas, la mayoría ubicadas en Chile, mientras que 23 siguieron la ponencia desde Argentina, 21 desde EE.UU, 15 desde Colombia, 8 de España, 4 de Perú, 3 del Ecuador y uno de Alemania e igual cifra desde México.

Vea exposición completa del psiquiatra de la U. de Harvard, Thomas Verny:

http://www.crececontigo.gob.cl/2016/sin-categoria/psicologia-pre-y-perinatal-bases-del-desarrollo-emocional/

 

Fuente: http://www.ipsuss.cl/ipsuss/actualidad/padre-de-psicologia-prenatal-si-un-nino-es-concebido-en-el-amor-u/2016-10-11/160727.html

Estudiantes crean bacteria que come el plástico de los océanos y lo transforma en agua

La contaminación en los océanos es un problema muy grave. De acuerdo con estudios recientes, es probable que en el 2050 encontremos más plástico que pescado en las aguas marinas. Y es por esto que hay muchas personas trabajando en soluciones, algunas muy imaginativas para revertir esta situación. Hace algún tiempo hablamos de un joven holandés, que creo una barrera flotante que filtra y recoge el plástico.

Pues bien, la novedad del momento es una bacteria, desarrollada por las estudiantes  Miranda Wang y Jeanny Yao. Quienes llevan trabajando desde sus años escolares en esta idea  y hoy pueden cosechar los frutos. Ya cuentan con dos patentes, y han conseguido un financiamiento inicial de 400mil dolares para comenzar a desarrollar el producto. Todo ello con tan solo veinte años!

Ya suman cinco premios gracias a su investigación, se hicieron famosas al ser las más jóvenes en ganar el premio de ciencia Perlman. Todo gracias a sus pequeñas bacterias capaces de convertir plástico en CO2 y agua. La tecnología se utiliza de dos maneras: para limpiar las playas y también para producir materias primas para prendas de vestir.

“Es prácticamente imposible hacer que la gente deje de usar plástico. Necesitamos una tecnología para romper el material. Y que todo se vuelva biodegradable “, dijo Wang.

El desarrollo de la tecnología consta de dos partes. En primer lugar el plástico es disuelto y las enzimas lo catalizan con lo que el plástico se transforma en fracciones sumamente maleables Estos componentes se colocan en una estación biodigestora, donde se compostan como si fuesen restos de comida. El proceso se lleva a cabo en tan solo 24hs, para pasar de plástico a agua, realmente prometedor!

fuente: http://ecocosas.com/noticias/bacteria-que-come-el-plastico-de-los-oceanos-y-lo-transforma-en-agua

La neurociencia clave para una buena educación

María Elena Mora, Educadora Diferencial

Uno de  los temas que me ha interesado abordar es la  neurociencia ,disciplina que incluye muchas ciencias que se ocupan de estudiar, desde el punto de vista inter, multi y transdisciplinario la estructura y la organización funcional del sistema nervioso. La  neurociencia nos enseña como las personas aprendemos y adquirimos nuevos conocimientos, lo que tiene gran aplicación en las aulas de clases, donde el docente debe manejar diferentes estrategias para motivar a un alumno que presenta intereses diversos a lo que la escuela pretende darle, siendo la emoción un sentimiento clave para que exista aprendizaje.

Existe un desconocimiento del funcionamiento  del cerebro humano y  su relación directa con el aprendizaje, siendo relevante que las mallas curriculares chilenas para la formación de docentes integrar la neurociencia, y los futuros educadores empaparse de esta temática, que será el gran aporte para generar aprendizajes educativos y alcanzar niveles de calidad educativa.

Amanda Céspedes escritora, experta en neurociencias cita que  se han construido planes sobre como aprende el niño, pero no aprende él, aprende su cerebro. Con esta cita no se puede negar que estamos enseñando con falencias pedagógicas  y   que la neurociencia es el puente para el diseño de modelos educativos significativos para el siglo XXI.

 

 

Sugata Mitra: “Los exámenes ya no sirven, son una amenaza”

Este profesor de la Universidad de Newcastle ganó el TED Prize en 2013 y su método educativo se sigue en 50 países

 

Con una idea tan simple como poner a un grupo de estudiantes a trabajar con un solo ordenador y sin un profesor como supervisor, Sugata Mitra (1952, Calcuta) ganó en 2013 el TED Prize. Consiguió así la atención mediática de todo el mundo y un millón de dólares para poner en marcha su proyectoSOLE (siglas en inglés de Self Organised Learning Environments), en español, entornos de aprendizaje auto organizados, que hoy emplean colegios de 50 países. La charla Construyendo una escuela en la nube, que suma más de 2,6 millones de visitas, fue considerada por TED -organización nacida en 1984 en Estados Unidos para promover la tecnología, educación y diseño- como la más inspiradora del año y con mayor potencial de cambio.

En su conferencia de 20 minutos, este ingeniero, que trabaja como profesor en laUniversidad de Newcastle, critica el actual sistema educativo. Cree que se basa en un modelo que se diseñó hace 300 años, en la era de los imperios, cuando los gobiernos formaban ciudadanos idénticos para que funcionasen en cualquier punta del planeta.

Para él, la revolución educativa pasa por acabar con los programas académicos para situar Internet en el centro del aprendizaje. También aboga por el fin de los exámenes como instrumento de evaluación. Simplemente porque “la época de las trincheras ha terminado y los estudiantes ya no necesitan aprender con la amenaza y el miedo como una constante”.

Pregunta. Usted afirma que los exámenes ya no son útiles porque no permiten a los estudiantes pensar con claridad. ¿Ha realizado alguna investigación al respecto?

Respuesta. Tengo la evidencia científica que ha aportado la neurociencia. En el centro de nuestro cerebro se encuentra lo que llamamos el cerebro reptiliano y su función es decidir en cada momento si luchar o volar -escapar ante una situación-. Aunque no somos conscientes, está continuamente evaluando y cuando siente una amenaza apaga otras partes del cerebro como la corteza prefrontal, que juega un papel primordial en la coordinación de pensamientos. Los exámenes son percibidos como una amenaza y, por tanto, la creatividad se bloquea. Si le preguntas a un estudiante qué le pide el cuerpo durante un examen, su respuesta será salir corriendo. El estrés le lleva a pensar que no es el momento para las grandes ideas.

En la era de los imperios se necesitaban personas entrenadas en sobrevivir bajo amenaza, principalmente por las guerras, argumenta Mitra en una entrevista concedida a EL PAÍS con motivo de su visita a España por la puesta en marcha de su método SOLE en tres colegios madrileños, uno público y dos concertados. “Hoy el mundo funciona de otra manera y tenemos que sustituir el miedo por el placer de aprender”, continúa el ideador de un modelo educativo que cuenta con el respaldo económico de gigantes como Microsoft.

El estrés de los exámenes lleva a los estudiantes a pensar que ese no es el momento para las grandes ideas

P- En la década de los 90, trabajaba para una empresa india de informática. ¿Cuándo comenzó a interesarle la educación?

R- No fue algo premeditado. Me encargaba de diseñar programas formativos, pero al final acabé haciendo lo contrario: demostrar que la tecnología se puede aprender de forma autodidacta. En los noventa éramos pocos los que teníamos ordenador en casa y un día comenté con un grupo de amigos la facilidad con la que nuestros hijos los manejaban sin apenas directrices. A modo de experimento, se me ocurrió incrustar un ordenador en un muro de un barrio pobre de Nueva Delhi para analizar la reacción de los niños. Ocho horas más tarde, estaban navegando por la Red y enseñando a otros a hacerlo. Esos niños nunca habían ido a la escuela y no sabían inglés. Repliqué la misma prueba en zonas remotas de la India y gracias al apoyo económico del Banco Mundial llevé a cabo la primera ivestigación en 2002. El gran descubrimiento: un grupo de niños sin ningún supervisor y con acceso a Internet pueden aprender en nueve meses a manejar un ordenador como cualquier secretario de occidente.

P- ¿Cómo aplicó ese descubrimiento a las aulas?

R- Años más tarde, la Universidad de Newcastle me llamó para llevar el experimento a los colegios de la India. Ahí descubrimos que sucedía lo mismo con las matemáticas, la física o el arte; los niños aprendían sin las lecciones del profesor, solo trabajando en grupos con un ordenador conectado a Internet. La única guía que recibían era una gran pregunta que debían contestar. ¿Por qué llueve? Una profesora de un colegio británico contactó conmigo para llevar el sistema en su centro. Cuando lo probaron, los docentes decían que lo imposible estaba pasando; los chicos aprendían sin una enseñanza dirigida. No hablaban de ventajas o desventajas, solo de que se podía hacer. En los países desarrollados,SOLE acaba con la rigidez del sistema, ayuda a abrir la mente.

P- ¿Qué novedad representa su metodología con respecto a otros modelos de aprendizaje colaborativo, como, por ejemplo, el planteado por los hermanos estadounidense Roger y David Johnson en los sesenta?

R- Ya se hablaba de aprendizaje autodirigido en los años 20. Un caso conocido es el del cura jesuita que puso en marcha un sistema en la India en el que estudiantes de cursos superiores enseñaban a los más pequeños. ¿Cuál es la diferencia? Internet. Mi investigación habla de otra forma en la que los niños pueden aprender, un método más rápido e igual de eficiente.

P- Han surgido muchas voces críticas con su proyecto SOLE. Le han acusado de falta de evidencias científicas que prueben que realmente funciona.

R- Es muy difícil definir qué es funcionar bien cuando ya se está planteando cambiar el modo en que evaluamos. La realidad es que hay más de 1.000 SOLEpor el mundo, grupos de niños conectados a Internet y aprendiendo en grupos. La mejor evidencia del éxito del modelo son los datos que hemos recopilado deTwitter: más de 10.000 profesores están hablando de SOLE. Cuando les pregunto a los críticos si han leído mis investigaciones, la respuesta suele ser negativa. Son 15 publicaciones en los últimos 17 años en revistas científicas comoBritish Journal of Educational Technology o American Educational Research Association. Los papers muestran que el aprendizaje de los niños es exponencial, siempre suben de nivel, o que mejora su nivel de inglés, entre otros muchos aspectos. Este año quiero poner en marcha un equipo de investgación en la Universidad de Newcastle para medir el impacto de este aprendizaje.

Los profesores dicen que lo imposible está pasando; los chicos aprenden sin una enseñanza dirigida

P- ¿Qué rol juegan los profesores en SOLE?

R- Su trabajo no tiene que ser enseñar, sino dejar que los niños aprendan. Tienen que quitar el foco de ellos mismos, perder el protagonismo. Su función es plantear las preguntas adecuadas, incluso si no conocen la respuesta. Ahí es donde se produce el aprendizaje. No tienen que decir a sus alumnos “yo tengo la respuesta”, sino “esto es lo que habéis encontrado”.

P- ¿Cómo están reaccionando los gobiernos de los diferentes continentes ante su modelo de aprendizaje?

R- Con la excepción de los países escandinavos, que tienen la habilidad de cambiar, la mayoría de gobiernos, especialmente aquellos que tuvieron grandes imperios como Reino Unido o India, no saben cómo avanzar y son incapaces de cambiar. Los burócratas entienden lo que propongo, pero me han llegado a decir que mientras ellos vivan, el cambio de paradigma no se producirá. Los libros de texto son una industria que mueve trillones de dólares, es imposible retirarlos. Su máxima es mantener las cosas como están para conservar su trabajo.

P- ¿Cómo cree que se debe medir el conocimiento?

R- Hay que cambiar la norma de lo que hay que evaluar. Creo que la clave está en analizar la creatividad de cada uno, y con las herramientas que tenemos ahora no se puede. No estoy seguro de si necesitamos la evaluación individual o basta con la del grupo. Ahora el mundo funciona con sinergias. La virtud que se valorará en pocos años será la de ser capaz de hacerse preguntas continuamente y tener la habilidad de contestarlas.

P- ¿Cómo lleva lo de ser un gurú mundial de la educación?

R- Si lo soy, es por accidente. No tengo ninguna habilidad especial para conseguir cambios sociales, y tampoco es mi objetivo. Solo quiero ayudar a los niños a encajar en un escenario en el que todas las reglas serán distintas a las de ahora. En 20 o 30 años, los robots controlarán el mercado laboral y solo sobrevivirán los que sepan construir o inventar. Los llamados makers.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/09/18/actualidad/1474226496_636542.html