El miedo como creación  del conservadurismo para el status quo.

Por Pablo Guillermo Valderrama Ramírez.

Lic. en Trabajo Social

Vivimos en una sociedad rodeada de miedos ¿pero hasta que punto esos miedos corresponden a nosotros? Para recién comenzar a pensar la fórmula de erradicar el  miedo de nuestras vidas, debemos entender cuáles son sus principales causas, quienes son los que tienen los mayores miedos y a quienes les conviene que nada cambie, que todo siga tal cual.

Vamos a partir con una cita muy asertiva de Eduardo Galeano, quien explica esta temática de la siguiente forma:

“* Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.

* Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.

* Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.

* Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

* La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje miedo de decir.

* Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.

Es el tiempo del miedo”.

Galeano no hace  más que observar e insertarse en la cultura latinoamericana con sus venas abiertas como él la llamaría. Todos podemos ser Galeano y darnos cuenta de que la mayor parte de las acciones que realiza un individuo son en base al miedo. Sólo se podría considerar una excepción a la regla a quienes demuestran disfrutar de sus actividades, tanto laborales como recreativas. Ese es el giro que debemos dar, una tarea social.

El miedo puede ser una de las principales causas de  no poder llevar a la práctica una educación integral en nuestra sociedad, por eso para seguir el dialogo con Galeano y la educación se puede decir; existe un Profesor con miedo a su Dirección , un Director con miedo a la Dirección de Educación Municipal, esta misma tiene miedo al Ministerio con quienes no se comprenden , todos victimas del Gobierno de turno anquilosado al modelo económico neoliberal  de los EEUU y todos los países desarrollados (económicamente)  de los cuales depende  la economía por ser materia prima. Es el miedo de la no independencia. Este ejemplo lo podemos llevar a cualquier esfera de la relaciones humanas y así podemos seguir.

Para volver al principio y no dejar fuera al estudiante, lo más probable es que este tenga el mayor de todos los miedos, el cual es hacia la totalidad, el más complejo de los miedos y al que más trabajo debemos dedicar, lo que sería imposible si no empezamos por nosotros mismos.

El paradigma de estado de seguridad social se fundamenta en la creación artificial del miedo hacia la población con el fin de manipular, controlar y gobernar. De esto ya hay suficiente literatura. Entre las más destacadas se encuentra el estudio de la Canadiense Noami Klein con su documental mundialmente reconocido llamado “ la doctrina del shock” que deja en evidencia como la ciencia actual ha faltado a la ética, aplicando sus descubrimientos acerca de la psiquis en contra de los ciudadanos y para el servicio de una elite. Psiquiatras, sociólogos y equipos multidisciplinarios poseen conocimientos del cerebro humano y del comportamiento de las masas que se han puesto al servicio del poder y las dictaduras más deleznables de la historia.

Según Michel Foucault: Cuanto más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes haya, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial”.-  

Este autor ha sido uno de los pioneros en desenmascarar las estrategias de control y manipulación  de las instituciones como la psiquiatría, la arquitectura (panóptica) entre otras relacionadas al poder que estructura la educación y nuestra percepción de la realidad.  Su lógica expresada en la frase nos manifiesta el negocio del neoliberalismo que es crear la enfermedad y luego vender el remedio. El ejemplo de la delincuencia y el control policial lo podemos llevar a lo ocurrido con el virus h1n1 y las seudopandemias,  la venta de nuevas vacunas actúan como el control policial   para suplir la crisis de una de las industrias más poderosas. La industria Farmacéutica.

En conclusión; existe un tipo de miedo que es natural e inherente al ser humano, el que corresponde a nuestra biología, cargado en el ADN desde nuestros orígenes. La biología natural valora el miedo como uno de los mejores mecanismos de defensa para la supervivencia. Está en perfecta armonía con la naturaleza. Esto es muy diferente al miedo artificial creado por el ser humano,  el cual hemos analizado en este apartado. Ante esta situación debemos elevar nuestras propias conciencias y dejar atrás el modelo educativo basado  en la esclavitud moderna.

La crítica de Jorge Luis Borges a ‘Citizen Kane’ y la respuesta de Orson Welles

Uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX, Jorge Luis Borges (1899-1986), dedicó su vida a la escritura publicando ensayos breves, cuentos, poemas y relatos cortos. El escritor argentino ofrece, a través de su obra, un amplio paisaje literario donde conviven recuerdos inventados asociados a la historia universal, genealogías que comparten el mismo tiempo, geografías fantásticas, matemáticas imaginarias, invenciones geométricas y seres arrojados a estos complejos y fascinantes mundos.

El escritor argentino, durante algún tiempo, se interesó en la crítica cinematográfica debido a que se consideraba un apasionado cinéfilo. Cuando analizaba filmes, Borges se interesaba más en el argumento que en la técnica, y su criterio personal era la única guía para buscar que nuevas películas consumir con la misma pasión que leía.

A continuación te presentamos la crítica que Borges escribió sobre Citizen Kane (1941), película dirigida por Orson Welles, cuando éste tenía 26 años de edad. El texto fue publicado en la Revista Sur Nº 83, edición perteneciente al mes de agosto de 1941.

Citizen Kane (cuyo nombre en la República Argentina es El Ciudadano) tiene por lo menos dos argumentos. El primero, de una imbecilidad casi banal, quiere sobornar el aplauso de los muy distraídos. Es formulable así: un vano millonario acumula estatuas, huertos, palacios, piletas de natación, diamantes, vehículos, bibliotecas, hombres y mujeres; a semejanza de un coleccionista anterior (cuyas observaciones es tradicional atribuir al Espíritu Santo) descubre que esas misceláneas y plétoras son vanidad de vanidades y todo vanidad, en el instante de la muerte, anhela un solo objeto del universo ¡un trineo debidamente pobre con el que en su niñez ha jugado!

El segundo es muy superior. Une al recuerdo de Koheleth el de otro nihilista: Franz Kafka. El tema (a la vez metafísico y policial, a la vez psicológico y alegórico) es la investigación del alma secreta de un hombre, a través de las obras que ha construido, de las palabras que ha pronunciado, de los muchos destinos que ha roto. El procedimiento es el de Joseph Conrad en Chance (1914) y el del hermoso filme The Power and the Glory: la rapsodia de escenas heterogéneas, sin orden cronológico. Abrumadora e infinitamente, Orson Welles exhibe fragmentos de la vida del hombre Charles Foster Kane y nos invita a combinarlos y a reconstruirlo.

Las formas de la multiplicidad, de la inconexión, abundan en el film: las primeras escenas registran los tesoros acumulados por Foster Kane; en una de las últimas, una pobre mujer lujosa y doliente juega en el suelo de un palacio que es también un museo, con un rompecabezas enorme. Al final comprendemos que los fragmentos no están regidos por una secreta unidad: el aborrecido Charles Foster Kane es un simulacro, un caos de apariencias (corolario posible, ya previsto por David Hume, por Ernst Mach y por nuestro Macedonio Fernández: ningún hombre sabe quién es, ningún hombre es alguien). En uno de los cuentos de Chesterton -The Head of Caesar, creo -, el héroe observa que nada es tan aterrador como un laberinto sin centro. Este film es exactamente ese laberinto.

Todos sabemos que una fiesta, un palacio, una gran empresa, un almuerzo de escritores o periodistas, un ambiente cordial de franca y espontánea camaradería, son esencialmente horrorosos; Citizen Kane es el primer film que los muestra con alguna conciencia de esa verdad.

La ejecución es digna, en general, del vasto argumento. Hay fotografías de admirable profundidad, fotografías cuyos últimos planos (como las telas de los prerrafaelistas) no son menos precisos y puntuales que los primeros.

Me atrevo a sospechar, sin embargo, que Citizen Kane perdurará como “perduran” ciertos films de Griffith o de Pudovkin, cuyo valor histórico nadie niega, pero que nadie se resigna a rever. Adolece de gigantismo, de pedantería, de tedio. No es inteligente, es genial: en el sentido más nocturno y más alemán de esta mala palabra.

Cuatro décadas más tarde, en 1983, en My Lunches with Orson, una serie de entrevistas realizadas por Henry Jaglon, el cineasta estadounidense expresó su sentir respecto a la crítica que escribió Borges sobre Citizen Kane:

Siempre supe que al propio Borges no le había gustado. Dijo que era pedante, que es una cosa muy extraña de decir al respecto, y que se trataba de un laberinto. Y lo peor de un laberinto es que no hay manera de salir. Y esta es una película de laberinto sin salida. Borges es medio ciego. Nunca olvides eso. Pero sabes, yo podría entender que él y Sartre simplemente odiaban a Kane. En sus mentes, ellos veían –y atacaban– algo más. El problema son ellos, no mi obra.

Fuentes:  Open Culture, Interrelevant

Escritores con y sin Dislexia

La dislexia es una anomalía que dificulta la lectura e imposibilita su comprensión correcta. Muchos personajes importantes ‒intelectuales, artistas, científicos o políticos‒ fueron disléxicos. Basta hacer una simple búsqueda para encontrar decenas de listas que repiten casi invariablemente los mismos nombres. Listas que, sin embargo, no son del todo fiables porque no están lo suficientemente constrastadas. Actualmente no siempre es fácil obtener un diagnóstico de dislexia, lo que demuestra la imprecisión de un diagnóstico que se hace sobre una persona que en el peor de los casos lleva fallecida varios siglos y que se monta sobre la base de testimonios. El término «dislexia», empleado por vez primera en 1887 por el doctor Rudolf Berlin para describir la lesión cerebral de una persona adulta que le causaba la pérdida de la capacidad de leer, es difícilmente aplicable a personas que murieron antes de que los síntomas fueran descritos.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con Leonardo da Vinci, uno de los personajes que encabeza todas las listas. A da Vinci se le atribuye TDAH ‒Trastorno por déficit de atención con hiperactividad‒ porque era un personaje con una curiosidad insaciable y dislexia porque sus cuadernos de notas están llenos de una escritura aparentemente indescifrable, aunque hay que recordar que eran notas personales y que da Vinci nunca tuvo intención literaria ni interés por publicar. Otros conocidos disléxicos que no lo son serían Einstein y Churchill, según Chapman, Presidente de la International Academy for Research in Learning Disabilities.

Pero eso no quita para que sí que existan verdaderamente muchas personas con dislexia que consiguieran triunfar en la vida. Especialmente son interesantes los casos de los escritores. El origen de sus dificultades fueron las letras, pero no solo consiguieron salir adelante sino que además decidieron entregar su vida por completo a ellas. Como si una persona con vértigo se hiciera acróbata. Y en algunos casos como si se lanzaran al vacío sin red.

Uno de los escritores disléxicos más célebres fue William Butler Yeats.

Yeats no fue un buen estudiante, y debido al problema que tenía la literatura era lo que peor se le daba. Tuvo grandes problemas para aprender a leer y la severidad de su padre como tutor precisamente no ayudaba. Es famosa la anécdota que cuenta que su padre, cansado de los escasos progresos de su hijo, le acabó arrojando un libro a la cabeza. Aunque Eileen Simpson recuerda que cuando el padre de Yeats admitió que su hijo nunca aprendería a leer bien decidió leerle él mismo en voz alta, algo que estuvo haciendo entre los nueve y los dieciséis años. Yeats recordaría toda su vida las lecturas paternales de autores clásicos y se sentiría en deuda con ellas. Yeats mantuvo incorrecciones y faltas de ortografía durante toda su vida, lo cual no le impidió ganar el Premio Nobel de Literatura en 1923. Sobre la educación, que tanto le traía de cabeza, escribió: «La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego».

Agatha Christie 

Tenía su problema bastante asumido y ya desde su niñez era considerada la lenta de la familia. Además de dislexia tenía disgrafía, por lo que tampoco podía escribir correctamente. No era simplemente una mala caligrafía: nadie podía entender su letra. La solución fue dictar siempre sus novelas a un asistente que las transcribía. Hay una curiosa anécdota en torno a su disgrafía. Tras la muerte de Agatha Christie aparecieron entre sus pertenencias en su residencia familiar de Greenway más de setenta cuadernos escritos a mano. Como nadie podía descrifrar su letra esos cuadernos fueron prácticamente ignorados durante mucho tiempo. Hasta que finalmente John Curran se atrevió a descrifrarlos y descubrió que en ellos había dos novelas inéditas de Hércules Poirot, publicadas por Suma de Letras como Los cuadernos secretos de Agatha Christie.

Como Yeats y como Agatha Christie, Roberto Bolaño también fue escritor disléxico. En su caso, sin embargo, fue algo más anecdótico que traumático. En una entrevista publicada en Playboy México, la última entrevista que concediera antes de su muerte, cuando la periodista Mónica Maristain le pregunta por su dislexia él responde con humor que no le causó ningún problema, que simplemente era zurdo para jugar al fútbol y masturbarse y diestro cuando escribía.

Hay escritores a los que se les ha diagnosticado TDAH, generalmente asociado a malos resultados académicos. Ocurre con Julio Verne, un espíritu inquieto que tiene grandes dificultades para concentrarse en una sola cosa; y también con George Bernard Shaw, que rechazaba abiertamente el sistema educativo. Sobre él dijo que los profesores eran carceleros y que las escuelas eran prisiones donde se mantenían a los niños para evitar que molestaran.

En el caso de determinados escritores el diagnóstico de dislexia se complica. Parece que Flaubert tenía problemas con la lectura, según afirma su sobrina Caroline Commanville. En el caso de F. Scott Fizgerald se debe a su pésima ortografía y a que era un mal estudiante. Pero aunque acabara abandonando la carrera, lo cierto es que consiguió llegar a la Universidad de Princeton. Muy dudoso en cualquier caso es el diagnóstico de dislexia de Hans Christian Andersen. Kihl, Gregersen y Sterum defedían que Andersen no tenía dislexia. A través de un estudio pormenorizado de sus manuscritos desde los veinte a los setenta años demostraron que el porcentaje de errores encontrados era insignificante. Principalmente eran errores fonológicos, admisibles en personas sin dislexia.

En muchas de las listas también se incluyen autores que evidentemente no tuvieron dislexia y que han acabado en ellas por errores de comunicación que hacen que Internet parezca el juego del teléfono. Edgar Allan Poe y Lewis Carroll no tuvieron dislexia, aunque sí epilepsia; tal vez el parecido entre las palabras haya llevado a perpetuar el error. Tampoco tuvo dislexia Ernest Hemingway, aunque sí su nieta Margaux Hemingway. Parece que alguien escribió alguna vez que Hemingway tenía dislexia y no comprobó de qué Hemingway se estaba hablando.

Como los escritores que tuvieron síndrome de Tourette y que sin embargo consiguieron triunfar en el mundo de las letras, los escritores con dislexia también son personas dignas de admiración por su capacidad de superación. Pero aunque su ejemplo pueda servir de inspiración a muchas personas, es preferible, en honor a la verdad, no meter en el saco a aquellos que no les corresponde. Es suficiente con los ejemplos verdaderos para demostrar que este problema no puede impedir llegar a nadie tan lejos como se proponga.

Para ser feliz debes aprender a ignorar a muchas personas

Muchas veces alejarnos de las personas conflictivas no solo es una cuestión de  comodidad, sino de salud mental, hay actitudes que nos llegan a desequilibrar tanto que nos bloquean y nos impiden realizarnos, sometiendo nuestro bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque realmente lo esperemos, a pesar de que somos conscientes de esto, nos cuesta darnos cuenta de que estamos alimentando  intercambios tóxicos.

Así que nos encontramos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insanas con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Es decir, intercambios cargados de intereses y egoísmos.

¿Qué es lo que debemos ignorar para ser felices?

Conocer las situaciones que debemos ignorar nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede ayudarnos a anticipar ciertas situaciones, de manera que podamos impedir que nos hagan más daño que el inevitable, es por esto que debemos aprender a ignorar:

  1. Las críticas de los demás. Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. O sea, somos nosotros lo que damos validez a las opiniones de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, ya que es tan probable que nosotros nos equivoquemos como que ellos lo hagan.
  2. La creación de inseguridades. Hay personas que se piensan que son expertos en la vida de todo. Estos acaban consciente o inconscientemente, creando inseguridades y pequeñas frustraciones en la gente que les rodea. Procura ignorar este tipo de actitudes, pues solo te conducen a la frustración.
  3. Preocuparnos por lo que no podemos controlar. Si nos preocupa cómo va a actuar esa persona o qué va a hacer o decir, algo va mal. O sea, la gente no va haciendo daño deliberadamente y no debería de tenernos en vilo que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor de que alejes de esa persona.
  4. Las comparaciones obsesivas. Está muy bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a los demás poca cosa. No hay persona más insignificante que aquella que usa sus logros para menospreciar a los demás. Por eso, sigue centrándote en lo que tú puedes hacer para seguir creciendo y recuerda que lo que consigas depende en gran parte de que te lo creas.
  5. Los intereses y egoísmos. No todo el mundo te está ayudando cuando intentan aparentar estar haciéndolo. Empieza a desactivar la realidad y analiza hacia qué lado se inclina la balanza siempre. Si hay un equilibrio, significa que hay armonía en vuestra relación; si por el contrario no lo hay, algo va mal.

 

Regala tu ausencia a quien no valore tu presencia

Tenemos que darnos cuenta  que con el tiempo la imagen que tenemos de las personas puede cambiar, lo que implica que desconoceremos a aquellos que creíamos conocer.

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo lo que hemos hecho por alguien ha sido ignorado o menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamos decepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Tratar de que lo que alguien haga o no haga no nos afecte y actúe como un bálsamo puede que resulte costoso al principio, pero los resultados comienzan a notarse pronto en nuestra salud emocional y mental.

Los Medios Audiovisuales en Educación

Los medios
audiovisuales son un conjunto de técnicas visuales y
 

auditivas que
apoyan la enseñanza, facilitando una mayor y más rápida 

comprensión e
interpretación de las ideas. La eficiencia de los medios 

audiovisuales en
la enseñanza se basa en la percepción a través de los 

sentidos.Los
medios audiovisuales, de acuerdo a la forma que son 

utilizados se
pueden considerar como apoyos directos de proyección.

Instalación del neoliberalismo en la psiquis Chilena y sus efectos en la educación.

Por Pablo Guillermo Valderrama Ramírez
Lic. en Trabajo Social

Estamos pagando el precio de la historia, el precio de nuestros errores, aceptamos por años la seducción del modelo de vida neoliberal que nos propusieron o más bien dicho instalaron a punta de armas y sangre para oscurecer toda forma de emancipación humana. Nos hemos dedicado a vender nuestras principales fuentes de abastecimiento a las multinacionales, fijando nuestras metas en base a sus paradigmas de competencia depredadora cual apología del darwinismo social. Por estos motivos me atrevo a plantear y a reflexionar para que cada chileno pos-dictadura se realice la siguiente pregunta ¿Cuánto hay en nuestra individualidad acerca de la estructura y modelo de vida instalado en Chile desde el año 73?
¡Parece evidente que a muchos le ha entregado satisfacción el modelo actual! o han aceptado renunciar a la posibilidad de cambio por el miedo imperante desde todos los puntos del sistema. Pero así también hay muchos que jamás van a renunciar a la posibilidad de mejorar o más bien dicho reparar el daño causado por el oscurantismo cultural de la Dictadura, sombra de nuestro sistema educativo.

Algunas consideraciones desde las políticas de oriente.
Según (Byung-Chul Han, 2014) cada uno es amo y esclavo. La lucha de clases se convierte en una lucha interna, consigo mismo. Hoy no hay ninguna multitud cooperante, interconectada, capaz de convertirse en una masa protestante y revolucionaria global. Por el contrario, la soledad del autoempleado aislado, separado constituye el modo de producción presente.
Después de la crisis asiática, Corea del Sur estaba paralizada. Entonces llegó el FMI y concedió créditos a los coreanos. Para ello, el Gobierno tuvo que imponer la agenda liberal con violencia contra las protestas. Hoy apenas hay resistencia en corea del sur. Al contrario, predomina un gran conformismo y consenso con depresiones y síndrome de Bournout. Hoy Corea del Sur tiene la tasa de suicidio más alta del mundo. En consecuencia: Uno emplea violencia contra si mismo, en lugar de querer cambiar la sociedad. La agresión hacia el exterior que tendría como resultado una revolución cede ante una autoagresión. (Byung-Chul Han, 2014).
Es importante considerar el ejemplo de Byung-Chul-Han antes de pasar a occidente, para ser conscientes de una crisis global en donde países nórdicos llevan la delantera en cuanto a las soluciones de protección social, aunque no así es sus altos índices de suicidios, relacionados más a factores geológicos y psíquicos, contrario a la teoría de suicidio social propuesta por el sociólogo Emile Durkheim.

Consideraciones desde occidente: La influencia directa de Milton Friedman
Una de los Hitos y registros Históricos más importantes, que pueden darnos pistas para comprender la Instalación de nuestro modelo educativo, proviene de las teorías neoliberales de Milton Friedman, quien en el año 1975, propone a través de una carta personal al Dictador Augusto Pinochet, la manera de mitigar rápidamente la inflación que se vivía en Chile a través de medidas fiscales que eliminaran los obstáculos de la empresa privada. El modelo económico de Friedman operaria desde sus discípulos, compuesto por un grupo de jóvenes que se formaron en la universidad de Chicago, quienes se nutrieron de sus teorías y volvieron a Chile a Instalar la doctrina Ideológica Neoliberal. Friedman planteaba que se debía empezar desde la base de formación del individuo, la cual debería ser totalmente privatizada por medio de un sistema de notas de crédito sin ser cuestionada. (Raúl Domenech, 2014)
Estos autores explican la ciencia base para lograr comprender los múltiples efectos de las políticas neoliberales instaladas en chile, tales como la desarticulación de los organismos sociales, disminuyendo la conciencia colectiva y calidad de las relaciones humanas que se evidencia por ejemplo en los; “ bajos niveles de empatía “ afectando directamente al “sistema educativo”, lo que genera que toda ética y/o moral sea distorsionada, priorizando la competencia por sobre la colaboración, lo que es normalizado por las distintas instituciones, organizaciones y fuentes laborales que rigen la vida de la población. Dicha problemática aterriza directamente en las familias.
Esto es camuflado con los mecanismos de seducción capitalista que influyen de manera inconsciente en nuestra percepción de la realidad, mecanismos no ordinarios ya que cuentan con un respaldo científico; tales como el neuromarketing y distintos avances aplicados desde la neurobiología para influir en las formas de comportamiento. Somos objeto de estudio por individuos genios en la razón, genios en matemáticas y ciencia, y no somos capaces de darnos cuenta a nivel político que de ahí viene el sin número de problemáticas que se nos han presentado, de esto ya se dio Cuenta Finlandia, Singapur, Alemania y hasta nuestros vecinos Argentinos, Bolivianos y Ecuatorianos, solo por nombrar algunos países que han sabido no hacer oídos sordos a sus sabios.

Conclusión:
Se puede enfatizar que en los dos ejemplos, tanto de oriente como occidente, existen mecanismos de dominación en los cuales occidente se diferencia por el hecho de saber convencer y camuflar eficazmente sus mecanismos para instalarlos en los hábitos de vida, lo que podría ser el principal factor de que el índice de suicidios sea menor a la región de oriente, aunque de esto no debemos confiarnos ya que de prolongarse en los tiempos estas políticas, los índices se podrían nivelar a futuro, evidenciado en el chile actual por ejemplo con el aumento de las consultas médicas por salud mental. Los medios de control masivo abordados en este ensayo permiten que la educación se convierta en uno de los mecanismos de presión social a la cual la juventud accede en gran parte sin intereses vocacionales, atraídos por una cultura de bienes materiales, competencia, anhelando un concepto de éxito occidental en los cuales se rigen metas y objetivos que actualmente no han logrado contribuir a un desarrollo integral de la psiquis humana, ya sea de los grupos dominantes de la sociedad, tanto como en dominados. Esta demás decir, que primero hay que revisar nuestros propios hábitos de vida, conductas, relaciones interpersonales, analizar antes de sumarnos a una masa que puede ser masa muerta si en su interior carece de contenidos. Una vez preparados intrínsecamente en permanente autoeducación, debemos formar comunidades de aprendizaje conciente y atrevernos a exigir y ser participes de la confección de nuestras políticas sociales. Por último, la ciencia social, Trabajadores Sociales y educadores ¿estamos aplicando ciencia para contrarrestar nuestra crisis cultural-educativa? ¿O seguimos siendo uno de los engranajes del neoliberalismo?.